Chin Chin, por un vino sin complejos
De pueblos como Tao, El Cuchillo o Tiagua brotan, cada vez con mayor frecuencia, jóvenes aficionados al campo. Gente que ni ha querido, ni ha podido desprenderse del olor a guayabo y bizcochón que desprendía su casa de fin de semana, aquella donde aprendió a coger un sacho antes que un iPod. Ahora, esta generación de agricultores genera un amplio muestrario de productos artesanales entre los que se encuentra el vino.
Lo contamos en el especial de mayo de la revista Mass Cultura, donde damos fé de los parabienes y también los déficits que tiene la cultura del vino en Lanzarote. Visitamos la casona de los Pereyra, revisamos las vidrieras donde se diseñan las botellas de los vinos lanzaroteños, les contamos el cuento inacabable del Complejo Agroindustrial y les llevamos de viaje 'enodidáctico'. Esta es una apuesta por el vino del siglo XXI. Un vino futurista, pero hecho con los secretos y el rigor de la tradición.
La portada de este número se consiguió en una sesión fotográfica realizada exclusivamente para este número de Mass Cultura por los creadores Atchen Pounapal (estilismo y modelo) y Moisés Fleitas (fotografía).
Contamos con los caldos de Bodeguita El Arenao y con la curiosidad de los turistas que en aquella tarde del viernes 23 de abril visitaban el Monumento al Campesino. En unos días, podrán ver el resto de las fotografías de la sesión en la galería de www.masscultura.com
La edición toca además otros contenidos menos vinícolas: la décima edición del Festival de Cine (con una Candela Peña y el productor de Furia de Titanes, confirmados como invitados), los jóvenes creadores lanzaroteños Natalia Camacho, Julián Mesa y Zuca Gola; el proyecto arquitectónico que explica la reforma de la Estación de Guaguas de Arrecife y un largo etcétera de materiales que podrán encontrar proximamente en su quiosco.
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