Entrevista a Javier Vielba, Corizonas

Entrevista a Javier Vielba, Corizonas

“Los músicos no estamos aquí para tocar y callar, tenemos cosas que decir”

Fue en el 2011 cuando el destino quiso que se juntaran dos grandes bandas, como lo son Arizona Baby y Los Coronas, para comenzar a sentar las bases de Los Corizonas. Después de un primer concierto, después de ser Mejor Directo, comienza una gira y una historia que aún hoy sigue muy viva.

Son músicos de largo recorrido, disfrutando de un momento dulce, casi cuando tal vez sea más complicado vivir de su profesión. Pero cuando están a punto de publicar un nuevo trabajo discográfico, lleno de misterio, el segundo de su corta trayectoria, pisarán uno de los escenarios capitalinos, el próximo 9 de octubre, para cerrar el Festival Arrecife en Vivo.

Para empezar, una pregunta obligada que seguro has respondido muchas veces. ¿A quién se le ocurre la idea de unir dos grandes bandas como Arizona Baby y Los Coronas?

Esto surgió a base de coincidir en festivales. Fernando Pardo, uno de los guitarristas de Los Coronas, un mítico de la escena, fue el que se acercó a nosotros y habló conmigo y Rubén de hacer algo juntos, que podía haber sido en un principio, o la idea parecía que iba a ser más para ser un EP o algo así, pero fue creciendo dando como resultado lo que luego fue la gira “Dos mundos y un destino” convirtiéndose en una experiencia mucho más larga.

► No estoy a favor de la cultura del ganador, de los números uno y todas esas bobadas

Y sin embargo, son dos bandas aparentemente opuestas. ¿Cómo es posible que se fusionen tan bien?

Bueno, tampoco es que sean tan opuestas. No creo que exista la oposición o los contrarios, las cosas antagónicas en el arte. Todo tiene su punto de conexión siempre. Somos de dos grupos compatibles que es verdad que cada uno tiene su sonido, Coronas es instrumental y eléctrico, Arizona Baby más acústico y con voz. Pero bueno, como te decía, en un principio era para la gira “Dos mundos y un destino” y luego Corizonas.

Vuestra primera actuación fue en la Sala Apolo de Barcelona. ¿Qué sensaciones recuerdas de ese primer concierto?

Bueno, supongo que lo normal. Ya ha pasado mucho tiempo y si te digo la verdad, no me acuerdo mucho. Esta vida es muy ajetreada y son muchas cosas. A mí al final me queda como una especie de resumen pero no registro todo. Pero te puedo decir que sí, supongo que estaríamos nerviosos pero salió todo adelante y bien. Esto pasó en 2011, luego una gira de un año y finalmente Corizonas.

Y después de la actuación en el Joy Eslava donde grabaron ese directo “Dos mundos y un destino” comenzó el despegue y la llegada de premios como el Mejor Directo 2011 o la nominación a los MTV European Music Awards. ¿Esperaban llegar a este nivel cuando apenas había comenzado todo?

No, claro, no lo piensas y menos en premios que es una cosa muy sui géneris. No siempre gana el mejor y no porque no ganes eres peor que otro. Creo que el arte es arte y lo que para uno es lo más grande para otro puede ser algo pequeñito. En cualquier caso, esto es un orgullo, te reconocen el trabajo bien hecho, sobre todo cuando tú crees que lo has hecho bien. Otra cosa es que hagas un disco que es una mierda y te den el premio al mejor disco, entonces supongo que ahí te tienes que sentir realmente mal contigo mismo. Cuando te dan un premio, o te nominan a uno, por algo de lo que estás orgulloso, la satisfacción es grande. Más que un logro fue un síntoma de que lo que hicimos era bueno, que tuvo una relevancia importante a nivel de escena y de cara al público. Que te reconozcan siempre motiva incluso en un sitio como es MTV, que la M era por música pero se les quedó por el camino hace mucho. Pero hubiese preferido que fueran los Premios Mojo Magazine, por ejemplo, que me habría hecho más ilusión.

Pero los premios ayudan a que se abran puertas.

Depende. Si al guardián de la puerta por la que quieres pasar le impresiona mucho los premios pues puede servir, pero si es como yo, por ejemplo, creo que no serviría de mucho. Como te digo, yo no estoy muy a favor de las competiciones, para eso soy más aborigen australiano que no conocen lo que es competir, ganar o perder, que los juegos son para compartir y participar todos, para unir y no separar ni diferenciar. No estoy a favor de la cultura del ganador y todo este rollo de los números uno y todas estas bobadas… me parecen formas de crear traumas a la gente y no me parece que sea constructivo.

► Es un disco ambicioso y que se ha grabado en varios sistemas

Segundo disco a la vista para finales de año. ¿Es una confirmación de que este proyecto, llamado Corizonas, es un proyecto “abierto” y de larga duración?

Sí, a ver si sale a final de este año o principio del que viene. Cada vez que llega un posible fin, siempre hay una prórroga. Hasta ahora está siendo así constantemente. Abierto es la mejor forma de decirlo, más que nada porque no sabes exactamente qué puede pasar. A lo mejor, luego, por lo que sea, para la actividad. Pero bueno, por ahora se mantiene y sí, se puede decir que la idea es dejarlo abierto. Otra cosa es que luego pasen épocas sin actividad, eso el tiempo lo dirá pero abierta está nuestra mente y abierto está el proyecto.

¿Qué nos puedes contar de este nuevo trabajo discográfico?

Nada, absolutamente nada. Es todo un secreto máximo. Podría amanecer con una cabeza de caballo a mi lado, en la cama, así que no se puede decir nada. Lo único que te puedo decir es que es un disco ambicioso y que se ha grabado en varios sistemas: analógico, digital… hemos combinado muchas técnicas.

¿Y por qué tanto secretismo?

Porque estamos hartos de que no haya nada de misterio en este mundo moderno y asqueroso en el que vivimos. No hay fantasía, ilusión… se sabe todo, digamos que hay un seguimiento casi al segundo de manera online de todo lo que hacen los artistas con lo cual, los mitos y leyendas son menos posibles. Así que te invito a que te inventes algo del nuevo disco de Corizonas y que empiece la rumorología. Queremos más mitos y leyendas.

Van a ser los encargados de cerrar, el próximo 9 de octubre, el festival Arrecife en Vivo. Supongo que con tanto misterio no habrá ningún adelanto de esas canciones en este concierto.

Bueno, en este caso estamos todavía con actuaciones que están sirviendo para rubricar y acabar de determinar y exprimir el disco que hicimos juntos, The news today. Pero sí que puedo decir que todavía seguiremos gastando bastante el repertorio de ese disco y un poco el show que veníamos haciendo hasta ahora aunque, bueno, siempre queda lugar para las sorpresas.

► Estamos hartos de que no haya nada de misterio en este mundo moderno y asqueroso en el que vivimos

Ya conoces al público de Lanzarote, participaste este mismo año en el festival Sonidos Líquidos, en La Geria. ¿Qué te pareció la experiencia?

Bien, a mí todo lo que sea juntarse en torno a unas canciones, ya sea a través de cualquier excusa como el quedar a mediodía con un tema gastronómico y de paso que haya concierto pues es una muy buena iniciativa igual que todo lo que lleve a que haya un hecho musical, a que la gente se junte en torno a la música es interesante. Fue un placer participar en este ciclo. En Lanzarote ya hemos estado varias veces afortunadamente aunque no es fácil para los grupos de la Península ir a las islas y viceversa. Pero es cierto que los grupos que tienen esa suerte de poder ir y volver hay que valorarlo y nosotros pues somos afortunados en ese sentido. Hay muy buen rollo siempre, muy buena respuesta de la gente y es muy motivante, en este caso por ejemplo, poder volver a un Festival. Vamos a ver qué tal en ese contexto, esa nueva situación en directo. Hay ganas.

¿Cómo ves al público de la isla, es igual de entregado que en otras ciudades de España?

Sí, en todas partes. También hemos tocado en Hungría, Albania, Méjico, Estados Unidos… y la gente, es gente. Somos distintos, somos iguales. Quiero decir que en el fondo todo el mundo tiene algo en común y yo creo que la música sirve muchas veces, más que para crear diferencias, para diluirlas e incluso para unir fronteras. Creo que está por encima de un montón consideraciones que a veces nos vienen a través de los medios de comunicación y que vemos en debates de televisión, tertulias, etc., parece que el poder siempre se esfuerza en ponernos a todos contra todos y creo que la misión del artista tiene que ser estar por encima de esos poderes, recordando a la gente que, en el fondo, podemos ser uno si queremos.

¿Cómo es posible coordinar el trabajo conjunto de Corizonas con las giras que realizan por separado Arizona Baby y Los Coronas?

Lo hacemos no teniendo vacaciones. Estamos siempre trabajando, en marcha, cuando no estás de gira estás en el estudio. Hay épocas en las que está de gira Corizonas y se compagina con los grupos por separado en la medida de lo posible pero otras veces cada grupo está a lo suyo. Por ejemplo, ahora estamos girando mucho con Arizona Baby y Los Coronas se van ahora a Australia de gira. Esto es así, vas compaginando claro, mientras uno hace una cosa, otro hace otra y otras veces combinamos y hacemos todos lo mismo. Y no es interesante parar, porque si paras algo igual luego no lo vuelves a poner en marcha, necesitas la sinergia que te provoca el movimiento. Llegar a parar nos parecería una temeridad y nuestro espíritu de superviviencia nos obliga a trabajar sin descanso.

Nombrabas antes ese disco debut, “The News Today” (Subterfuge, 2012), un disco cargado de agudas observaciones sobre este mundo en crisis. ¿Cómo os ha afectado a vosotros?

Sí claro, nos ha deprimido, entristecido, enfurecido… igual que a todo el mundo con dos dedos de frente. En el mundo de la música se lleva en crisis desde mucho antes. Nosotros no hemos conocido una época de no crisis en la música, quizá Coronas sí que llevan muchos más años, pero Arizona Baby no. Y claro, te acostumbras y sabes lo que hay, pero eso no significa que esté en un punto óptimo, lógicamente. Son muchas cosas, sobre todo de educación y de cultura, digamos popular, social, que como país tenemos que mejorar muchísimo, tanto que aprender de otros lugares y otras cosas. No sé, ya sabes, el amor odio que uno tiene siempre a su tierra.

► Es muy importante que el tema del IVA cultural cambie

Y justo ahora que vamos a estar, o estamos ya, en una nueva campaña electoral, ¿creerás las promesas que harán por mejorar la situación de la música y la cultura?

No lo sé, la verdad, porque el problema de la política es el sistema en sí mismo, no los participantes, quiero decir, lo que está mal es el juego y no los equipos, que están mal, claro que sí, pero lógicamente están mal porque el juego está mal. Habría que cambiar todo el juego. Ya luego que te creas o no las promesas que hagan ciertos políticos… es que da igual, a lo mejor llega un político honrado y te hace unas promesas estupendas, con la mano en el corazón, sin mentir, pero luego, por lo que sea, por mil extraños vericuetos y casualidades no puede llevarlo a cabo. Me explico, que al final no es una cuestión de que digas “no, no lo ha hecho porque no le ha dado la gana”, sino porque a lo mejor quería, pero no ha podido o no le han dejado… Al final, uno se vuelve cauto, supongo. No sabría decirte qué es lo que pasará, mientras por ahora no entremos en la nueva guerra mundial viendo como está el panorama. Lo único que podemos esperar en casa es que, con el tiempo, todo vaya cayendo por su propio peso. Pero ya te digo, el problema es de educación y de sistema, es todo tan de raíz que no sé hasta qué punto tiene solución o si la tiene es a largo plazo.

A veces desde fuera, como ciudadanos, vemos soluciones que parece que los políticos no ven, pero dices que el fallo es del sistema y no del político en sí.

Digo en el mejor de los casos. Claro que hay políticos malos, hay políticos que roban y está demostrado, pero incluso en un mundo ideal en el que los políticos no robasen a lo mejor hay cosas que no se pueden hacer. Esas soluciones milagrosas de barras de bar las tenemos todos pero desde la ignorancia, porque es muy atrevida, porque luego cuando te metes en un berenjenal a hacer las cosas es cuando dices “ostias, qué difícil era esto”. Igual que cualquier otra cosa como plantar tomates, por ejemplo, que llegas y dices “vaya chorrada”; pero luego plantar tomates es mucho más complicado e incluso puede llegar a ser todo un arte. No sé, decía el filósofo “sólo sé que no se nada” y es así, cuanto más sabes más te das cuenta de que no sabes y por eso la gente que cree que lo sabe todo… pues ahí tienes un ignorante seguramente.

En una entrevista comentabas que te encantaban los “políticos actores porque Rajoy es pésimo actor”. ¿Puedes imaginarte a un músico como buen político?

Porque no, hay políticos de todas las condiciones. A los músicos, generalmente, en este país no se les ha permitido nunca nada con toda esa creencia popular de “¡ah, los músicos qué bien viven que hacen lo que les da la gana y encima van y les aplauden…”. Pero ese aplauso ha salido muy caro al música y la verdad que en este país hay muchas licencias que no se le permiten a un músico al que le dicen “tu toca y calla”. Y ese es un problema, como te decía, la educación porque la gente cree, afortunadamente cada vez menos, que “este está aquí para entretenerme mientras yo me divierto”. Y eso no es así, eso es como coger a Las Señoritas de Avignon y ponerlas en una cafetería o en un bar. No es así. Están en un museo, tu vas y haces un esfuerzo por estudiar ese cuadro, por disfrutarlo y valorarlo. Y eso es lo que hay que hacer con todo y yo la música la veo como un arte. También te digo que la música entretiene y que puede ser algo muy divertido, por supuesto, pero eso no está reñido con que se vea con un ojo crítico de arte. En cualquier caso, que las personas empiecen a valorarnos como a un trabajador normal, ni más ni menos, y por qué ese músico no va a hacer publicidad, no va a hacer política, un montón de cosas que parece que están reservadas sólo para según que tipo de figuras. Parece que al músico se le echa en cara cualquier cosa que hace: “te has vendido porque te he visto en la tele… saliste en la radio no se qué… y ese tipo de chorradas que parece que el músico tiene que estar metido en una especie de cajita como la guitarra y salir sólo cuando la gente lo necesite para entretenerse. Yo no lo veo así, como espectador respeto mucho a los artistas, lo valoro y agradezco, y como los trato así quiero que me traten así cuando me pongo en ese lugar, siempre buscamos el respeto, el cariño y no nos gustan esas personas que dicen “tu toca y calla” porque la gente que hacemos música, desde un punto de vista artístico, lo hacemos para expresarnos precisamente, no para callar sino para decir cosas.

► No hemos conocido una época de no crisis en la música

Pero igual pueden sacar nuevas leyes, como la famosa Ley Mordaza, y censurarte.

Sí, hay casos de censura y de hecho estamos viviendo cosas que eran inauditas hasta ahora y que jamás se había ni siquiera imaginado la gente ni yo mismo. Es increíble que hace veinte años, en los años 90, cuando era un chaval e iba a conciertos y aquello era… vamos, era un paraíso de libertad comparado con ahora, que no había absurdas leyes de espectáculos que prohibiesen la entrada de los menores a los conciertos, discriminando a la gente sólo por ser menor de edad, a la edad que es cuando más te impacta un concierto, negándoles el acceso a esa cultura base y que deja a los chavales la única opción que es el botellón. No había esos problemas de que el vecino siempre tiene razón, que hoy tiene más derecho un vecino a echarse la siesta que trescientas personas a disfrutar de un concierto; si le caes mal a un vecino y te denuncia, despídete de tu sala de conciertos porque le van a dar la razón, la tenga o no la tenga. Todo este tipo de leyes, de licencias, que si un escalón no se qué, que le falta un milímetro de altura… ya no puedes hacer conciertos pero, a lo mejor, otro tipo de actividades sí y que pueden ser mucho más molestas, pero la música siempre pierde en este país, siempre son los malos los de la música y siempre tienen las de perder porque la gente no lo defiende, no lo valora, no lo quiere, no lo ama… al menos la mayoría por desgracia. Así nos luce el pelo y por eso hay tantos problemas para ser promotor de conciertos, por eso todo el gremio y todo el ramo profesional, que son miles y miles de personas en este país que viven de los eventos de música en vivo, se las ven negras para poder organizar conciertos, festivales, para poder funcionar con una programación regular en salas. Y nos echamos las manos a la cabeza porque ahora los chavales no tienen inquietudes, tienen depresiones antes de los veinte años y locuras por el estilo. Todo esto, al final, es un cúmulo de muchas, muchas cosas que aquí simplemente estoy rascando la superficie. Y luego, por supuesto, el tema de libertad de expresión, piensa que el disco que sacó Def Con Dos o Siniestro Total hace veinte o treinta años ahora mismo, seguramente, tendrían problemas y puede ser que fuesen censurados, posiblemente se retirarían de las tiendas… y no tienes que empezar más que con uno para sentar un precedente terrible que luego va a ser imposible echar atrás, va a ser como una bola de nieve cayendo, al final se hará más grande porque si a uno “le censuro por no se qué, cómo no voy a censurar a este otro por no se cual y luego todos estos otros…”, y hasta con carácter retroactivo… es que es aterrador. Hace veinte años yo me quejaba pero en vez de mejorar cada vez es peor, han censurado un concierto de Def Con Dos en Toledo porque la Conferencia Episcopal dijo que si eran satánicos porque tener una canción que habla del diablo, llamada “El día de la bestia”, que pertenece a la banda sonora de la película con el mismo titulo, ¿qué hacemos, censuramos también la película? ¿Declaramos a Álex de la Iglesia persona non grata en Toledo? ¿Qué estupidez es esa? ¿Y qué hacemos, negamos la entrada a Iron Maiden en España? A veces uno piensa que hay una especie de conspiración gigante para acabar con todo tipo de forma de expresión alternativa y que así no haya ningún tipo de foco de rebeldía.

► El problema de la política es el sistema en sí mismo

Hace nada, el Ministro de Economía Luis de Guindos, ha anunciado que no va a modificar el IVA cultural. ¿Te parece acertado?

Al final pasa lo de siempre en el juego de la política. Hubo algún que otro brindis al sol, se vendió humo y en su campaña, el Presidente actual dijo que sí que se modificaría ese tema, etc., supongo que para conseguir algún voto indeciso quizá, quién sabe, o para quedar un poquito mejor de cara a sus votantes potenciales porque es cierto que es una medida impopular, no es una medida que un votante del gobierno actual aplauda. Es decir lo que la gente espera oír hasta que puedas dejar de decirlo, o hacerse el longui sin hacerlo que es también muy español, el donde dije digo digo diego. Entonces… bueno, es una lástima y creo que es muy interesante e importante que el tema del iva cultural cambie pero igual que te digo esto te digo de las cuotas de autónomos o tantas cosas que tendríamos que equipararnos a esa Europa a la que decimos pertenecer. En gobiernos locales, en Valladolid, por ejemplo que es nuestra ciudad, si que ha habido un cambio de gobierno y si que se nota un ambiente mucho más optimista, menos opresivo en el ámbito de la música en vivo y de las bandas digamos locales; hay una escena local emergente musical y sí que se va notando aires frescos y una voluntad por parte de la gente que está ahora en el ayuntamiento, de saldar cuentas con la escena musical de la ciudad y los aficionados a la música y al público que en los últimos años ha estado muy reprimido el tema con las políticas que tenía el gobierno anterior, que era del PP, en este caso, que era muy restrictivo con el tema de licencias de espectáculos, de las regulaciones con la famosa ley contra el ruido, que me duele cada vez que llaman ruido a la música. Todo este tipo de políticas han propiciado que en los últimos cinco años, sobre todo los tres, estuviese la cosa realmente difícil en Valladolid para hacer conciertos, tanto para bandas de aquí como para otras que venían de fuera, hemos tenido que irnos mucho a los pueblos, a sitios aledaños para poder escapar de ese yugo y así se ha ido resistiendo, todo ha seguido su curso y no se le puede poner puertas al mar y al final es lo que ocurre, que en este caso ha habido un cambio en el ayuntamiento y ha servido para descongestionar un poco todo este tema y ahora se nota que hay medidas muy interesantes que quieren aplicar, se nota que hay un optimismo generalizado refrescante. Que si no hubiese cambiado el gobierno, hubiésemos seguido peleando desde el underground, las distintas bandas, los diferentes colectivos artísticos y culturales… y lo que es todo ese tejido de cultura base porque cualquier grupo de la historia, o artista que haya triunfado con gran reconocimiento, empezaron en pequeños bares, pequeños sitios, pequeños cafés o en el patio del instituto.

Ya casi para terminar, ¿qué pregunta te habría gustado que te hicieran y que nunca te han hecho?

Pues no lo sé, la verdad es que me han hecho tantas preguntas y de tantos tipos, que no sabría decirte una que haya echado en falta. Sí que en general, cuando se trata de la música, por un lado te decía que los músicos no estamos aquí para tocar y callar, tenemos cosas que decir, y es cierto que cada vez se nos da más bola en las entrevistas para hablar de temas que van más allá de la música. Pero a veces algunos medios se van tanto por los cerros de Úbeda, algunos periodistas, lo que sea, que al final no hablamos de la música. Estaría bien un balance siempre entre la música, lo divino y lo humano y lo mundano. Mira, te voy a decir la pregunta que me gustaría que no me hiciesen ya nunca más es la de “¿por qué os llamáis…?” Pues eso, por qué os llamáis Corizonas, o Arizona Baby, o por qué cantáis en inglés… ese tipo de preguntas.

En pocas palabras:
Un lugar: El Campo Grande de Valladolid
Una comida: Espagueti boloñesa
Un color: Morado
Un libro: El ejército negro, de Servando Rocha
Una frase: A los pastores se les aparecen las vírgenes
Una película: La burla del diablo, de John Huston
Un personaje: Rasputín