Fallado el premio del concurso de relatos cortos «Cuentos confinados»

Fallado el premio del concurso de relatos cortos «Cuentos confinados»


La entrega de premios y diplomas se celebrará cuando haya pasado el luto oficial decretado por el Gobierno


A la convocatoria organizada por la Consejería de Educación del Cabildo de Lanzarote junto a Isla Literaria, asociación de libreros y editores de Lanzarote, se presentaron un total de 98 relatos en las dos categorías, Juvenil y Adultos. Después de transcurrido el periodo de lectura y tras las deliberaciones oportunas por parte del jurado, estos son los ganadores del concurso de cuentos. 

Finalista en la categoría Juvenil, con el pseudónimo Vendaval Moreno, con su relato Vida tras los focos. Ganadora, con el pseudónimo Interrogante, Sara Alonso Santana con su relato Contando silencios, a la queLola Suárez le dedica estas palabras:

Querida Sara:

He leído tu relato con el alma en vilo, deseando que el Contador de silencios encontrara en mí una interlocutora… Me he quedado con las ganas de que me cuentes más, quiero seguir leyendo tus escritos para volver a disfrutar de tu capacidad de síntesis, de tu uso correcto del lenguaje, de tu manejo de los elementos dramáticos en tan corta narración. Quiero que me cuentes, porque solo tú lo sabes, qué dijo tu personaje antes de que lo quemaran vivo.

Sara Alonso Santana: sigue escribiendo.

En la categoría Adultos, ha quedado como finalista Usoa Ibarra Borra con Pensamientos de una baldosa, presentado bajo el pseudónimo Sirena Embrujada. El primer premio recae en Ana Lidia Márquez Morales con su relato ¿Bajamos? presentado a concurso bajo el pseudónimo Diana Hunter, a la que José Carlos Márquez le dirige estas palabras de admiración:

Quiero transmitir mis felicitaciones a Diana Hunter porque ha creado un texto fresco, alegre y entretenido que transcurre en un ambiente fácilmente reconocible y porque ha sabido crear, con unos personajes muy creíbles, la corporeidad necesaria para que el lector sienta el encierro. 

En el relato hay lucha, hay un objetivo claro a conseguir, una trama que se enreda según vamos descendiendo piso a piso y que la autora sabe coronar con un final que redondea a la perfección el texto. Diana Hunter ha conseguido crear un ambiente creíble, cohesionado y capaz de transportar al lector, junto a los personajes, hasta el espacio en el que transcurre la acción, a la vez que ha manejado con pericia experta el argumento del relato. 

Los personajes, muy realistas, están claramente definidos. Unas pocas palabras, tan sólo unos pequeños trazos, son suficientes para que el lector visualice claramente el perfil físico y psicológico de cada uno de ellos, tanto de la protagonista como de los personajes secundarios, acompañando al lector en el disfrute de la lectura.

Por tanto, ”¿Bajamos?», merece mi máximo reconocimiento y mis felicitaciones por haber logrado entretener y permanecer en la memoria del lector.

Además, el jurado ha considerado oportuno, otorgar un accésit al relato El nombre de mis muros, presentado por Guillermo Taviel de Andrade Nieto, bajo el pseudónimo Cabela, En palabras de Myriam Ybot: 

El jurado ha decidido otorgar un accésit al relato El nombre de mis muros por la  necesidad y la pertinencia de la reflexión: Durante la cuarentena el aumento de las denuncias por violencia de género se ha disparado, al quedar confinados entre cuatro paredes agresores y víctimas. 

Tal y como transmite el autor en un cuento cargado de empatía, sensibilidad y buen hacer literario, el miedo es el peor de los encierros y la pérdida de libertad de quien se siente permanentemente amenazado es la más inhumana de las cárceles.

La fluida estructura del relato se abre con una irónica carga de profundidad: ”Tengo tanta experiencia en reclusión y aislamiento que podría impartir clases en la universidad y vendrían desde lugares recónditos solo para escucharme hablar del tema». Continúa con la cruda exposición del conflicto: «Mis muros no eran unos muros cualquiera; mis muros tenían nombre. Se llamaban David y tan solo recordar su nombre me hace temblar todavía». Y finaliza con un mensaje esperanzador y optimista: ”Hoy puedo ponerme música y hasta bailar en el salón. Puedo beber tranquilamente una cerveza mientras recuerdo a mi madre. Hoy soy completamente feliz. Hoy ya nadie me encierra».

La literatura tiene un papel indiscutible de transmisión de valores y este relato ejemplariza su función de obligarnos a ir más allá de la piel de lo que sucede a nuestro alrededor.

El jurado, integrado por José Carlos Márquez, coordinador de Educación, Lola Suárez, escritora, Mayte Pozo, editora, Rita Corujo, maestra y Myriam Ybot, periodista, ha destacado a excelente calidad de los textos presentados a esta convocatoria y ha considerado oportuno conceder los premios citados.

A todos los ganadores se les hará entrega de su correspondientes premios y diplomas cuando haya finalizado el luto oficial decretado por el Gobierno en homenaje a las víctimas de la pandemia, en fecha y lugar aún por determinar.