Los Centros refuerzan su compromiso contra el cambio climático

Los Centros refuerzan su compromiso contra el cambio climático

Los Centros de Arte, Cultura y Turismo del Cabildo de Lanzarote siguen adoptando medidas orientadas a impulsar una transición sostenible hacia un modelo de desarrollo turístico respetuoso con el medio ambiente y comprometido con la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. “Somos referencia en distintos ámbitos socioeconómicos y, ahora, queremos reforzar nuestros protocolos de actuación relacionados con la sostenibilidad, la eficiencia y la innovación. Queremos mantener y reforzar nuestro compromiso contra el cambio climático” apunta el consejero delegado de la Entidad, José Juan Lorenzo.

Por eso, entre otras actuaciones enmarcadas en sus vínculos con el medio ambiente, han hecho público el ‘Diagnóstico climático y medidas de eficiencia en Centros de Arte, Cultura y Turismo de Lanzarote’, un documento elaborado por el consultor Ezequiel Navío Vasseur, con la colaboración de Fátima Campos y José Luis Peraza, técnicos en eficiencia energética e hídrica, que analiza las debilidades, riesgos y amenazas del cambio climático sobre el conjunto espacial erigido por César Manrique, a partir de su resiliencia a los fenómenos meteorológicos adversos y a medir el grado de eficiencia energética, hídrica y de movilidad en sus procesos internos, así como a fomentar la innovación mediante iniciativas de investigación, gestión de residuos y reducción de productos con elevada huella de carbono o altamente contaminantes para el medio natural.

El documento incluye una descripción del actual escenario de causas, impactos y mediciones sobre el cambio climático a nivel mundial, europeo, estatal y canario y propone una serie de medidas específicas vinculadas a la climatización, iluminación, suministros energéticos, gestión del agua, residuos, productos comercializados y elementos de mejora en los Centros frente a potenciales eventos climáticos causados esencialmente por vientos y precipitaciones de alta intensidad.

El trabajo recrea distintos escenarios de vulnerabilidad frente a fenómenos meteorológicos adversos (FMA) en nueve Centros, y adopta criterios de gestión para potenciar procesos de economía circular optimizando consumos energéticos e hídricos, identificando elementos de reducción de huella de carbono y proponiendo dinámicas de reutilización de materiales. De igual forma, contempla opciones de solución sobre procesos integrales del agua en materia de depuración y reutilización mediante sistemas de vanguardia ya operativos en espacios de alto valor ecológico de otras islas de Canarias.

Además, el proceso documental ha incluido consultas sobre posibles acuerdos de colaboración con entidades científicas de prestigio, de Canarias y del Estado para fomentar la investigación aplicada a casos reales en ámbitos temáticos como la geotermia o mediciones oceánicas y atmosféricas.

Las conclusiones del documento señalan, además, que, a la hora de abordar el trabajo, aparecen permanentes y justificadas dudas por tratarse de enclaves emblemáticos de Lanzarote, y destacan que múltiples tipos de intervenciones requieren el máximo tacto y el imprescindible consenso de las entidades involucradas en estas decisiones.

El equipo redactor considera, también, que la implementación de las acciones propuestas en el informe podría representar un avance ejemplar y de gran magnitud en materia de lucha contra el cambio climático en Lanzarote.

Estar prevenidos ante un nuevo escenario

Desde los Centros se considera “fundamental” estar preparados y prevenidos ante un nuevo escenario global. “Es imprescindible abordar con precisión como proteger la isla de los efectos adversos del calentamiento global y ahondar, al tiempo y con idéntico énfasis, en el grado de contribución que la actividad humana de Lanzarote aporta al calentamiento global para reducir sus causas, esencialmente las emisiones de efecto invernadero (GEI) y, en especial, el CO2”, se apunta.

Los territorios insulares del planeta son espacios calificados como “especialmente vulnerables” ante el calentamiento global. El paso de la tormenta tropical Ophelia ( que más tarde sería huracán 3 ) en octubre de 2017, y del huracán Leslie el mismo mes de 2018 son los más claros y recientes ejemplos de que las islas asisten a un nuevo escenario climatológico, no exento de la presencia de fenómenos meteorológicos adversos de gran siniestralidad e impacto socioeconómico.

De otro lado, a pesar de que el Cabildo de Lanzarote ha impulsado su compromiso con las energías renovables en la última década, situando su grado de generación en torno al 8% en 2018, y trabaja para alcanzar los objetivos planteados por la Unión Europea sobre acción por el clima, es fundamental que la principal industria de Lanzarote, el turismo, protagonice un lugar preferente en la lucha contra el cambio climático por su capacidad inversora y generadora de recursos, por su papel fundamental en la comunicación y divulgación, por su capacidad de innovación y de introducir cambios en sus modelos de gestión así como por la propia supervivencia del sector.