Presentación del grupo de Lanzarote de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético

Presentación del grupo de Lanzarote de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético

Ayer martes 20 de mayo, se presentó en el archivo municipal de Arrecife, el nodo en Lanzarote de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético (Px1NME). El público asistente, que completó el aforo del local, representó a diversos sectores sociales, empresariales, políticos y particulares, muchos de los cuales manifestaron su explícito interés en adherirse a la Plataforma y trabajar de forma colectiva en el tránsito hacia este nuevo modelo.

La Plataforma por un Nuevo Modelo Energético surgió en septiembre de 2012 en Madrid en el contexto de apoyo a la huelga de hambre de Ángel Vadillo, el alcalde de un pueblo de Badajoz con un 42% de paro, que veía como los cambios normativos por parte del Gobierno Central tumbaban varios proyectos de plantas solares que iban a ser un rayo de esperanza para la economía de su localidad.

Tras este acontecimiento, se fue originando un grupo cada vez más numeroso y variado de personas que no estaban dispuestas a aceptar de forma pasiva lo que se consideraba un sistema irracional impuesto por presiones de macro corporaciones energéticas. Dos años después, este movimiento se ha ido extendiendo por todo el territorio nacional, con grupos de trabajo, denominados “nodos”, que desarrollan su labor de forma coordinada.

Antonio Cabrera, miembro del nodo de Tenerife, recordó a los asistentes la visión del economista Jeremy Rifkin (avalada por el Parlamento Europeo), según la cual la humanidad estaría en los albores de la “tercera revolución industrial”, también llamada “revolución de la inteligencia”. Si la primera revolución industrial fue la de la máquina de vapor y la segunda la del petróleo, la tercera revolución industrial es indudablemente la de las energías renovables. Las cuales se acabarán imponiendo por rentabilidad, sostenibilidad y justicia social.

Como en los anteriores cambios de modelo, se establecen grandes resistencias a la evolución, con origen tanto en las multinacionales actualmente productoras de la energía, como en la falta de información de la ciudadanía. Y precisamente para combatir estas resistencias nace la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético, que desarrolla con este fin iniciativas de concienciación, de presión política, judiciales, etc.

Canarias, el escandaloso “caso aparte” en cuestiones energéticas

Antonio Cabrera también explicó a los asistentes los motivos por los cuales Canarias es un caso especialmente “disparatado” en cuestiones energéticas, con alguno de estos datos:

Porcentaje de renovables: Mientras que en la UE la media de producción con energías no renovables es del 50% del total, en España es del 75%, y en Canarias del 95%.

Coste real de la producción de electricidad con petróleo en Canarias: la más cara del estado y de Europa, unos 3.000 millones de euros.

Sobrecoste de la producción con petróleo en el caso de Lanzarote y Fuerteventura respecto al resto de España: 269,9 m€ (2013). Este sobrecoste es pagado por el conjunto de los españoles para que en Canarias no tengamos un recibo superior al resto. La suma de los presupuestos de los cabildos de Lanzarote y Fuerteventura en 2013: 171.2 m€, 98 millones menos.

Baja generación de empleo por el monopolio Unelco/Endesa/Enel en Canarias: facturando 3.100 m€ y tienen una plantilla de poco más de 600 trabajadores. Proporcionalmente, por ejemplo el sector turístico genera 100 veces más puestos de trabajo.

Consecuencias medioambientales: En dos décadas Canarias ha multiplicado por cuatro las emisiones de CO2 permitidas por el protocolo de Kyoto, siendo la comunidad más incumplidora.

Frente a estos argumentos, la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético, y en concreto los grupos en Lanzarote y el resto de islas, proponen un nuevo modelo energético que no esté acaparado por grandes monopolios fundados sobre tecnologías contaminantes, sino en la posibilidad de que cada ciudadano o grupos de ciudadanos generen su propia energía basada en tecnologías no contaminantes. Esto, además de ser económicamente mucho más razonable, se considera por parte de la plataforma como un derecho fundamental de los ciudadanos, y como un futuro inevitable, a pesar de las presiones en sentido contrario.