El café de Agaete: de cultivo tradicional a motor del agroturismo gourmet
El cultivo del café en el archipiélago cuenta con una historia que se remonta al siglo XIX. En la actualidad, el café de Agaete se ha transformado en un producto gourmet de altísimo valor estratégico. Las condiciones agroclimáticas del Valle son especialmente favorables para su crecimiento. De hecho, sus temperaturas suaves y el sistema de cultivo bajo sombra natural permiten obtener una calidad diferenciada.
Canarias no puede competir en volumen con los grandes cafetales de otros continentes. Por este motivo, la producción de la zona se enfoca por completo en la exclusividad y la singularidad. El sector agrario ha encontrado una vía de viabilidad económica idónea gracias a la venta directa. Asimismo, las experiencias asociadas al producto, como las catas y los talleres, atraen cada año a un turismo sostenible de calidad.
Tres fincas emblemáticas que lideran el sector
Por otra parte, la evolución del café de Agaete se refleja a la perfección en la actividad de tres explotaciones históricas del Valle:
- Los Castaños: Suma más de 50 años de trayectoria en el sector tradicional. Actualmente cuenta con variedades exclusivas como Arábica Typica y Geisha, esta última muy cotizada a nivel mundial. Además, combina la producción artesanal con una atractiva propuesta de alojamiento rural.
- Café Platinium: Este proyecto artesanal está impulsado por Santiago Lugo, cuya familia cultiva la tierra desde hace 150 años. Su gran singularidad es que sus cafetos crecen a pleno sol, sin químicos y con abonado natural. Además, elaboran derivados deliciosos como mermeladas y bombones.
- La Laja: Una gran finca que alberga cerca de 4.000 cafetos que conviven con árboles de mangos, aguacates y guayabos. Su producción anual ronda los 2.000 kilos de café de especialidad. El proceso destaca por la recolección manual y un tueste en cantidades muy limitadas.
Un futuro prometedor vinculado a la investigación
Por lo tanto, este modelo demuestra que las pequeñas superficies agrícolas son rentables si apuestan de forma firme por la excelencia. El visitante actual no solo compra un paquete de café en la tienda. Al contrario, el turista busca conocer de cerca la historia rural y el proceso artesanal que esconde cada grano.
Para finalizar, los últimos estudios del Instituto Canario de Investigaciones Agrarias abren un horizonte de enorme interés. Los avances científicos apuntan a que el café de especialidad y el cacao pueden consolidarse como cultivos identitarios de gran valor. Estas producciones exclusivas contarán con un perfil sanitario y comercial muy diferenciado dentro de todo el contexto europeo.


