• Inicio »
  • ISLAS »
  • El Cabildo grancanario completa, a instancias del Gobierno de Canarias, su Mapa Insular de Bibliotecas
<strong>El Cabildo grancanario completa, a instancias del Gobierno de Canarias, su Mapa Insular de Bibliotecas</strong>

El Cabildo grancanario completa, a instancias del Gobierno de Canarias, su Mapa Insular de Bibliotecas

Junto con el de La Palma es de los primeros del Archipiélago que completa la solicitud del Ejecutivo autonómico cuyo documento aguarda ahora la aprobación del pleno de la Corporación insular

El Cabildo de Gran Canaria es, junto con el de La Palma, de los primeros cabildos del Archipiélago en culminar el Mapa Insular de Bibliotecas de la isla. Aprobado ya por su Consejo de Gobierno el documento elaborado por su Consejería de Cultura espera ahora ser ratificado por el pleno de la Corporación que preside Antonio Morales, antes de ser remitido al Gobierno de Canarias para ser incluido en el ambicioso Mapa de Bibliotecas Públicas de Canarias que se redacta con la finalidad de testar no solo la calidad de los servicios que prestan los mencionados centros a sus usuarios en cada una de las islas, sino otros parámetros de interés como los fondos bibliográficos con los que cuentan, personal o situación de sus equipamientos.

El citado mapa, elaborado entre los meses de febrero y marzo de este año 2022 de conformidad con el estándar propuesto por la Viceconsejería de Cultura del Gobierno de Canarias (entidad competente por ley en materia de bibliotecas), ha sido elaborado con la estrecha colaboración de los ayuntamientos de la isla por la mesa de trabajo ‘Las bibliotecas públicas hoy’ del Observatorio de la Lectura y la Escritura en Gran Canaria, con el asesoramiento de la Asociación de Bibliotecarios/as y Documentalistas de Canarias.

El mapa, que a partir de ahora se actualizará, como mínimo, cada 18 meses, avalúa los recursos existentes en la isla de Gran Canaria y las necesidades de cada una de las bibliotecas municipales, estableciendo el tipo de servicio que corresponde a cada uno de ellos en función de su población actual y futura. Por tanto, las inversiones que efectúen las diferentes administraciones públicas en equipamiento y mantenimiento de servicios bibliotecarios, se ajustarán, como mínimo, a las previsiones y a los criterios establecidos en el mapa de bibliotecas públicas de Canarias.

El documento elaborado a solicitud del Gobierno de Canarias por la Consejería de Cultura que dirige Guacimara Medina, recoge la situación actual de los servicios bibliotecarios en la isla, destacando aspectos como la colección (total colección bibliográfica física/electrónica, títulos de publicaciones periódicas y porcentaje de cuota de renovación de la colección), condiciones de apertura (horas y días semanales de apertura al público), recursos humanos (personal bibliotecario), y edificios: espacios y equipamiento (superficie de uso bibliotecario, puestos de lectura, ordenadores para acceso a Internet público y wifi para usuarios/as).

Entre las conclusiones del mapa completado por el Cabildo grancanario se desprende que las inversiones de las corporaciones locales en adquisición de documentos son escasas, que existe un reducido número de publicaciones periódicas a disposición de la ciudadanía, que los espacios, en general, son poco adecuados en cuanto a superficie de uso bibliotecario, que existen pocos equipos informáticos a disposición de los usuarios (aunque buena distribución de la conexión wifi)y que existe una tendencia a sobredimensionar los puestos de lectura (sala de estudio) sobre otros usos.

Asimismo, en un anexo elaborado del mapa se insta a la reapertura las bibliotecas/sucursales que permanecen cerradas por distintas razones actualmente en la isla, y sobre las que no existen en la actualidad, pero están recomendadas por el estándar, asimismo se recomienda su creación.

Hay que recordar que la Ley de Bibliotecas de Canarias de abril de 2019 obliga a todos los municipios del Archipiélago a tener una Biblioteca Pública. A cada municipio le corresponde, además, una propuesta de actuación para que adapte de forma progresiva las infraestructuras, los medios humanos y los recursos técnicos al modelo de servicio bibliotecario del siglo XXI, con el objetivo de garantizar su papel relevante para las necesidades y aspiraciones de la ciudadanía.