Patrimonio Cultural restaura los dos murales de César Manrique en Lanzarote

Patrimonio Cultural restaura los dos murales de César Manrique en Lanzarote

Los murales fueron pintados en los años 50 del siglo pasado en la actual sede de la UNED de Lanzarote

La Dirección General de Patrimonio Cultural finaliza un proyecto de restauración, conservación y puesta en valor de los dos murales pintados en los años 50 del siglo pasado por César Manrique en el Edificio del Antiguo Parador Nacional de Turismo de Arrecife, hoy sede de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) en Lanzarote. 

Se trata de unos murales de temática regional pintados entre 1949 y 1951 por el artista lanzaroteño, en los que se evidencia la influencia del Picasso clasicista y el aliento cubista. El conjunto de obras representan elementos que condicionan la vida en la isla, como la arquitectura tradicional, la arqueología, la agricultura, la flora y fauna, y en definitiva el paisaje de Lanzarote.

Las pinturas están integradas en la decoración interior del edificio de la UNED. Uno de los murales se compone de tres escenas individuales, ‘El Viento’, ‘La Pesca’ y ‘La Vendimia’ decoran la sala que fue el antiguo Restaurante del Parador, en la actualidad el Aula Magna, mientras que el mural ‘Alegoría de la Isla’ está situados en la Biblioteca.

La vendimia, César Manrique
La vendimia, César Manrique

Cabe recordar que la serie de tres escenas había sido restaurada en 2001 debido a un incendio fortuito, pero ya presentaban nuevos síntomas de deterioro que advertían de su estado de conservación material y desmejoraban su aspecto estético y de presentación. Esta última intervención ha sido realizada por Claudio Carbonell y Beatriz Galán, los cuales solventaron daños como descamaciones, grietas, repintes, manchas, pérdidas y restos de suciedad que no permitían ver la autenticidad de las obras.

“Comprender y disfrutar de estas obras artísticas que César pintó en sus inicios en Arrecife es una necesidad. Percibir su belleza nos ayuda a entender su concepto de paisaje, territorio, identidad y de su isla patria”, declara la directora general de Patrimonio Cultural, Nona Perera. Finalizada esta intervención, “ahora el objetivo es posibilitar un mayor número de visitantes a las que se les facilite la documentación necesaria para entender mejor a César”, subraya.

Estas pinturas al temple de cola, aplicada sobre revoco de yeso, presentaban un gran deterioro por la humedad directa a través de filtraciones. Por lo tanto, el proceso de intervención se ha basado en la consolidación de la capa pictórica, la limpieza superficial con eliminación de manchas, partículas en suspensión y halos blanquecinos, para finalmente conseguir la consolidación y reintegración cromática y de soporte, entre otros detalles.

Los criterios de intervención en este tipo de restauraciones son, en líneas generales, el respeto a la obra, a su aspecto y a sus materiales originales, la mínima intervención posible, la reversibilidad de los materiales nuevos que se vayan a utilizar, entre otros aspectos. Se busca frenar el deterioro, devolver a la obra el aspecto más aproximado posible a su estado inicial y conservar así todo su potencial expresivo para transmitirlo a las generaciones futuras.

A pesar de que los problemas de conservación no eran graves, el equipo de restauración adelanta una serie de recomendaciones para mantener las obras en buen estado, ya que la prevención es la mejor herramienta para evitar daños irreparables en el futuro. En este sentido, corresponde a la UNED mantener un ambiente limpio en la sala y vigilar especialmente los problemas de humedad, además de intentar que la iluminación que afecta a los murales sea luz natural o unas bombillas led adecuadas.