En la historia del pesquero Francisco y Catalina existen muchos mensajes que hablan de un mundo en crisis (crisis entendida como cambio, y crisis entendida como… crisis) La historia, ya conocida, sucedió en julio de 2006, cuando los 10 marineros que componían la tripulación de esta embarcación se encontraron con una pequeña embarcación atestada, con 51 personas que intentaban llegar a las costas europeas. En aquel momento el intento estaba condenado al fracaso: ya no había nada, ni gasolina, ni comida, ni agua.
A los elementos, como también es sabido, se unió la burocracia: el Gobierno de Malta, país junto al que se produjo el encuentro, se negó de entrada a recibir a los rescatados. Durando este impass ocho largos días en los cuales el Francisco y Catalina multiplicó por seis su número de pasajeros. En cuanto se enteró de la noticia (luego ha habido sucesos similares, pero este fue el primero), un publicista, Manuel Menchón, supo que tenía que contar esa historia. Y a ello dedicó gran parte de su tiempo y ahorros desde entonces.
En la película se combinan las imágenes grabadas en los primeros momentos con teléfono móvil por parte de los marineros, con otras ya en alta definición grabadas por el propio Manuel, incluido el desembarco de los náufragos en Malta y el regreso de la embarcación a Santa Pola. Inteligentemente, el realizador utiliza como hilos conductores de la historia a Pascual, novato marinero del barco, de 20 años, y a tres eritreos de edad similar. Los cuatro están irremediablemente unidos por su juventud y por su casual encuentro, pero también irremediablemente distanciados por su lugar de nacimiento.
El largometraje Malta Radio se estrenó inicialmente sólo en Santa Pola y en un par de salas de Barcelona, pero también puede verse en Internet de forma legal y sólo por 1,74 euros, en la web www.filmotech.com.