La Parranda Marinera de Buches homenajea la memoria del mar entre Arrecife y Playa Blanca
Durante el pasado fin de semana (18 y 19 de julio de 2026), Lanzarote vivió dos jornadas marcadas por la emoción y el respeto a la identidad marinera. La Parranda Marinera de Buches protagonizó un sentido recorrido por el folclore y la historia de la isla, rindiendo tributo a los hombres y mujeres que han vinculado su existencia al Atlántico.
- Sábado 18 de julio (Puerto Naos, Arrecife): Acto de memoria dedicado al pesquero Cruz del Mar.
- Domingo 19 de julio (Playa Blanca, Yaiza): Acompañamiento en la tradicional procesión marítima de la Virgen del Carmen.














Memoria y homenaje en Puerto Naos
El sábado, Puerto Naos fue el escenario de un emotivo recuerdo por el 47º aniversario del ataque al pesquero Cruz del Mar. Bajo la conducción de David Machado, el acto se convirtió en un ejercicio de memoria colectiva ante el monumento «La Luz que nos guía».
- Vínculo vivo: El acto contó con la presencia de Miguel Ángel Rodríguez García, uno de los dos supervivientes de la tragedia que aún pueden relatar los hechos en primera persona.
- Homenaje: Se honró a los siete marineros fallecidos en el ataque y a los supervivientes ya desaparecidos.
- Folclore vivo: La Parranda Marinera de Buches, bajo la coordinación musical de Abián Rodríguez y la dirección dancística de Rubén Valiente, ofreció un recital que unió música y danza tradicional como forma de tributo y resistencia cultural.
Devoción y tradición en Playa Blanca
Al día siguiente, la agrupación se trasladó hasta Playa Blanca para participar en la festividad de la patrona de los marineros. La procesión marítima de la Virgen del Carmen fue el eje central de una jornada que culminó en la Playa del Pueblo.
- Actuación técnica: A pesar de las altas temperaturas y la dificultad de bailar sobre la arena, el cuerpo de danza destacó con una seguidilla costera de gran nivel técnico.
- Simbolismo generacional: Un momento de especial carga emocional fue la presencia de Miguel Valiente, bisnieto de Luis el Capitán, quien portó la gorra original de su bisabuelo, simbolizando la transmisión del patrimonio familiar.
- Tradición ancestral: La jornada finalizó con el sonido del bucio —anunciando la llegada de la imagen— y la interpretación espontánea del repertorio al estilo de las antiguas parrandas, recuperando formas de celebración históricas.