Conor Donegan conquista el Lanzarote Quemao Class 2026: “Sentía que este año el título se podía quedar en casa”
El surfista lanzaroteño Conor Donegan se proclamó campeón de la 9.ª edición del Lanzarote Quemao Class, firmando una actuación sólida desde la primera manga en una de las ediciones más exigentes del campeonato.
Desde el inicio, Donegan compitió con seguridad y determinación. “Desde que empezó el campeonato me notaba muy bien. Sentía que este año se podía quedar en casa y esperaba llevármelo yo”, explicó tras alzarse con el título.
Seguridad y conocimiento de El Quemao
Las condiciones del mar marcaron el desarrollo de la prueba. Sin embargo, el surfista local supo leer la ola y elegir el momento exacto. “Eran condiciones superdifíciles, pero encontré una ola buena, me sentí muy cómodo. Sé dónde ponerme, sé qué ola elegir y sabía dónde estar”.
El conocimiento profundo de El Quemao fue clave en su victoria. La colocación y la selección de la ola resultaron determinantes en una competición donde el más mínimo error puede marcar la diferencia.
Aun así, el resultado final superó sus propias expectativas. “Lo que no me imaginaba era este resultado. Para hablar de esto no tengo palabras”, confesó emocionado.
La ola de El Quemao, única en el mundo
Para Donegan, la singularidad de El Quemao va mucho más allá de lo deportivo. “La hace especial lo perfecto que es, lo buena que es la ola, lo bonita. El agua cristalina, el viento bien colocado, el sol, el pueblo… eso ya es súper especial. Lo grande que es el tubo y lo peligroso que es”.
Además, destacó la mezcla de belleza y riesgo que define esta ola icónica de Lanzarote. “La adrenalina que te da después de hacerte una buena ola, esa recompensa, muy pocas olas me la han dado en el mundo”.
En este sentido, subrayó que las condiciones perfectas no se dan con frecuencia. “Creo que también es porque se dan muy pocas veces las condiciones ideales para verla así”.
Un camino construido desde dentro del campeonato
El vínculo de Conor Donegan con el Lanzarote Quemao Class comenzó mucho antes de su victoria. Durante varias ediciones formó parte del evento como caddy de surfistas locales, viviendo cada manga desde el agua y aprendiendo el ritmo de la competición.
Posteriormente, debutó como competidor en la séptima edición y repitió en la octava. En ambas ocasiones se quedó con la sensación de que podía haber llegado más lejos. “Fueron dos ediciones de quedar un poco rascado, de sentir que podría haber dado más en el campeonato”.
Sin embargo, esa experiencia fue parte del proceso que lo llevó a proclamarse campeón en 2026.
Un título compartido con la comunidad local
Tras la victoria, Donegan quiso dedicar el título a quienes lo han acompañado desde sus inicios. “Quería dar las gracias a todos los locales, porque este premio también es de ellos. Son los que me han ayudado en esta ola, me han empujado desde que era pequeño. Este premio es para nosotros, para casa”.
Asimismo, el surfista destacó el nivel de la nueva generación de riders lanzaroteños. “Aquí hay cantera muy buena. Les diría que confíen en sí mismos. Yo confié mucho en mi nivel para este campeonato”.
De esta manera, la 9ª edición del Lanzarote Quemao Class coronó a un surfista que ha crecido dentro del evento y que, finalmente, logró que el título se quedara en casa, consolidándose como referente del surf en Lanzarote.