Víctor Bello define Crímenes permanentes como una novela negra de crítica social
“Los muertos de mi novela negra son una excusa para contar la verdadera historia, la crisis de identidad que padecen más personas de las que imaginamos”, afirma el autor en Yaiza
El escritor e historiador Víctor M. Bello Jiménez presentó este miércoles en Yaiza su novela Crímenes permanentes, una obra de novela negra que el autor define como una crítica social construida a partir de hechos reales y experiencias personales.
El encuentro tuvo lugar en la Casa de la Cultura Benito Pérez Armas, donde Bello mantuvo un coloquio con el poeta y concejal de Cultura de Yaiza, César Rijo, en un ambiente cercano y reflexivo.
Durante la charla, el autor explicó que Crímenes permanentes, publicada bajo su propio sello editorial Caballos Azules, utiliza el género negro como vehículo para abordar una problemática profunda: “Los muertos de mi novela negra son una excusa para contar la verdadera historia, la crisis de identidad que padecen más personas de las que imaginamos”, señaló.
Una novela negra nacida de una experiencia real
Víctor Bello planteó la obra como una novela de crítica social inspirada en una vivencia personal vinculada a su labor como archivero. Según relató, la visita de varias personas que buscaban en documentos históricos familiares respuestas a dudas sobre su identidad fue el detonante creativo de la historia.
De esa experiencia surge el personaje del inspector Ignacio Bengoechea, un investigador llegado desde la península a Lanzarote para esclarecer un crimen. Bengoechea es descrito por el autor como un personaje de perfil “políticamente incorrecto”, alejado de los estereotipos clásicos del género.
Crímenes ficticios para revelar una realidad incómoda
La trama arranca con el hallazgo del cuerpo sin vida de un joven, Alberto Ríos, en el jardín de una vivienda en Arrieta, donde también aparece un esqueleto humano sin filiación. A partir de ahí, el inspector deberá descubrir no solo al autor del crimen, sino si existe una conexión entre ambos cuerpos.
Una investigación que, según explicó Bello, “le llevará a poner luz sobre uno de los episodios más oscuros de nuestro pasado”. Aunque los crímenes que sostienen la trama son ficticios, el autor advierte que los motivos y conflictos que se revelan responden a una realidad que todavía hoy sufren muchas personas, tanto en Canarias como en el resto de España.
Caballos Azules, una editorial con control total del proceso creativo
Víctor Bello también compartió su experiencia como editor independiente. A través de su sello Caballos Azules, publica sus propios libros y los de otros autores, apostando por un modelo que le permite control total del proceso editorial, desde la escritura hasta la distribución.
“No es un negocio, pero evidentemente el objetivo es vender más y, al menos, recuperar los costes de cada libro”, explicó el autor, quien asume directamente tareas como el diseño de la portada, la edición y el seguimiento de las ventas.
Novela negra para cautivar y reflexionar
Cautivar al lector con tramas de crímenes no es sencillo, pero Crímenes permanentes logra mantener el interés narrativo al tiempo que abre una necesaria reflexión social. A través del género negro, Víctor Bello invita al lector no solo a resolver un misterio, sino a enfrentarse a cuestiones de identidad, memoria y pasado que siguen teniendo eco en la sociedad actual.