Reservas de la Biosfera marinas de Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote–La Graciosa
- El proyecto AMPLÍA propone ampliar las Reservas de la Biosfera marinas de Canarias
- La iniciativa científica plantea extender la protección marina hasta la zona económica exclusiva española



El proyecto AMPLÍA, liderado por investigadores del Grupo de Biodiversidad y Conservación (BIOCON) del Instituto Universitario ECOAQUA de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), propone la ampliación de las tres Reservas de la Biosfera marinas de Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote–La Graciosa hasta los límites de la zona económica exclusiva española que rodea al archipiélago.
Los resultados finales del proyecto fueron presentados esta semana en la Facultad de Ciencias del Mar de la ULPGC, tras meses de trabajo científico, muestreos, encuestas, talleres y reuniones en los que la participación ciudadana ha sido clave.
Ciencia y participación para redefinir la protección marina
El estudio, desarrollado en el marco de una amplia cooperación entre científicos, pescadores, buceadores, organizaciones medioambientales, administraciones públicas y gestores de las reservas, ha permitido actualizar una extensa base de datos biológica, ecológica y socioeconómica.
Fruto de este trabajo se han elaborado mapas inéditos que identifican:
- Áreas críticas para la biodiversidad marina
- Zonas sometidas a fuertes presiones humanas, como la contaminación por vertidos, el tráfico marítimo, el turismo o la sobrepesca
Estos mapas se convierten en una herramienta estratégica para orientar futuras políticas de conservación y gestión marina.
Sobreexplotación pesquera y presión humana
Los resultados del proyecto alertan sobre el grave estado de los recursos marinos en Canarias orientales. En Gran Canaria, más del 90 % de las especies de mayor interés pesquero están sobreexplotadas o presentan una biomasa muy baja, mientras que en el sistema Fuerteventura–Lanzarote–La Graciosa la cifra ronda el 70 %.
Según explica José Juan Castro, director del proyecto, doctor en Ciencias del Mar e investigador de BIOCON:
“Toda la zona económica exclusiva en torno a las islas está sometida a una intensa presión pesquera por parte de flotas semiindustriales dedicadas a la pesca de atunes, tiburones y especies afines, en su mayoría ajenas al archipiélago”.
A esta presión se suman impactos antrópicos como los vertidos de aguas residuales, el ruido del tráfico marítimo, el turismo subacuático y la presencia de puertos e infraestructuras costeras.
Un paso simbólico, pero estratégico
La ampliación propuesta, señala José Juan Castro, constituye “un paso simbólico, pero importante” por dos razones fundamentales:
- Supone una estrategia de conservación regional, superando el enfoque estrictamente insular aplicado hasta ahora.
- Refuerza el reconocimiento del valor estratégico del área marina canaria como elemento clave para la conservación de la biodiversidad del Atlántico Norte, en línea con el Pacto Europeo por los Océanos.
Ampliar para proteger mejor
El proyecto, titulado Diagnosis del estado de los recursos marinos de las islas Canarias Orientales con objeto de ampliar el área marina de sus Reservas de la Biosfera, analiza la conveniencia de reordenar y ampliar las zonas protegidas para incluir:
- Áreas oceánicas de alto valor biológico
- Zonas de concentración de larvas de peces e invertebrados
- Áreas de cría de especies sensibles o en peligro, como el angelote o las mantelinas
Especial atención reciben las zonas núcleo, espacios de máxima importancia biológica que requieren instrumentos de protección estricta.
Grandes reservas, pero protección insuficiente
Aunque Canarias cuenta con una de las mayores superficies marinas protegidas de España, con más de 2,8 millones de hectáreas, los investigadores advierten de que esta protección no siempre se traduce en un buen estado ambiental.
El estudio revela que ecosistemas costeros degradados, pérdida de productividad pesquera y enclaves clave fuera de cualquier figura de conservación siguen siendo una realidad, incluso en áreas de alto valor ecológico coincidentes con zonas turísticas.
Canarias, un tesoro marino poco reconocido
El informe subraya que las Islas Canarias albergan más de 10.000 especies marinas catalogadas, superando incluso a las Islas Galápagos, que cuentan con menos de un tercio de esa cifra.
Pese a ello, el archipiélago no goza del mismo reconocimiento internacional, a pesar de ser un punto caliente de biodiversidad del Atlántico Norte y de su estrecha conexión ecológica con la costa africana.
Durante los muestreos se detectó una elevada riqueza de macroalgas, comunidades bentónicas y sebadales, praderas submarinas esenciales para la cría de peces.
Ciencia, ciudadanía y futuro sostenible
Como conclusión, el proyecto AMPLÍA destaca que Canarias no debe entenderse solo como un destino turístico, sino como un territorio de valor biológico mundial.
La conservación de su patrimonio marino exige una gestión basada en el conocimiento científico, la participación ciudadana y el compromiso institucional, para garantizar un equilibrio real entre desarrollo económico y sostenibilidad ambiental.