El Pleno aprueba por unanimidad la iniciativa promovida por colectivos sociales: Zona Internacional de Cultura de Paz
La propuesta busca reforzar el compromiso insular con los derechos humanos, la sostenibilidad y la convivencia.
El Pleno del Cabildo de Lanzarote y La Graciosa aprobó este lunes una declaración institucional histórica. La corporación respalda por unanimidad la propuesta para reconocer a ambas islas como Zona Internacional de Cultura de Paz. La iniciativa pretende consolidar un marco común en favor de los derechos humanos, la participación ciudadana y la resolución pacífica de los conflictos.
La propuesta surge del impulso de la Asociación para una Cultura de Paz en la Vida Cotidiana, Lanzarote Acción Civil y la Alianza por el Desarme Nuclear. La iniciativa dará continuidad a un trabajo social iniciado hace más de una década en el Archipiélago.
Adhesión municipal y valores insulares de la iniciativa
El acuerdo plenario invita a los siete ayuntamientos de la isla a sumarse a esta declaración institucional. Además, el proyecto favorecerá la colaboración directa con centros educativos, universidades y entidades sociales.
El presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, destacó que el diálogo y el respeto por el territorio forman parte de la identidad insular. Proclamar a las islas como Zona Internacional de Cultura de Paz permite proyectar estos valores al exterior. Asimismo, la vicepresidenta María Jesús Tovar y el consejero Armando Santana subrayaron el consenso político alcanzado en torno a la propuesta.
Proyección internacional y apoyo al desarme nuclear
La declaración ratificada en la corporación establece promover actuaciones sobre educación para la paz, mediación y cooperación institucional. El Cabildo trasladará el acuerdo al Gobierno de Canarias, a las Cortes Generales y a diversos organismos internacionales.
Además, el texto incorpora la adhesión institucional al llamamiento de ICAN en apoyo al Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares. De esta forma, consolidar la Zona Internacional de Cultura de Paz sitúa a Lanzarote y La Graciosa como un referente de convivencia en el ámbito global.