El evento Gran Canaria Experience permitirá descubrir esta afición de la mano de TCG Parada, un mercado donde algunas piezas superan los 10.000 euros.
¿Quién no se ha entregado alguna vez al coleccionismo de cromos? Comprarlos esperando encontrar en el sobre justamente el que faltaba, cambiar los repetidos en el colegio o guardar durante años una colección en un cajón son recuerdos universales. Sin embargo, en las últimas décadas, el escenario alrededor de estas piezas de cartón se ha transformado radicalmente.

En la actualidad, franquicias como Pokémon, Magic: The Gathering o One Piece han creado inmensas comunidades de jugadores. Al mismo tiempo, han generado un mercado secundario internacional en el que algunas cartas coleccionables pueden alcanzar valores superiores a los 10.000 euros, convirtiendo esta afición en un rentable negocio.
Todo este apasionante mundo podrá descubrirse del 2 al 6 de septiembre en el evento Gran Canaria Experience (GCX). Este festival, que se celebrará en el Centro Comercial Alisios, acercará al público los juegos de cartas desde su vertiente más lúdica hasta el coleccionismo de alto nivel.
La experiencia local con TCG Parada
En Las Palmas de Gran Canaria, la tienda TCG Parada conoce perfectamente este sector. Uno de sus propietarios, Esaú Sánchez Rodríguez, ha visto pasar por su local colecciones que llevaban años guardadas y cuyo valor real era desconocido por sus dueños.
“Una de esas historias llegó a la tienda cuando un cliente apareció con su colección de cuando era niño y preguntó si alguna de aquellas cartas tenía valor. Entre ellas había una especialmente rara”, relata. Por seguridad, Esaú prefiere no revelar la carta ni su precio exacto, pero recuerda la reacción: “El dueño de la carta se llevó una gran alegría”.
Según explica Sánchez, la oferta y la demanda marcan la diferencia. “Si hay una altísima demanda y poca impresión, hace que estas cartas, si están conservadas en óptimas condiciones, asciendan de valor a mayor velocidad. El buen estado del producto aumenta su valor”, añade.
Entre las cartas que pueden superar cifras astronómicas en el mercado se encuentran:
- Algunas versiones de Charizard Base Set (Pokémon).
- El mítico Black Lotus (Magic).
- Determinadas cartas especiales como el Luffy Red Manga de OP-13 (One Piece).
Especulación frente a la pasión de jugar
Sánchez advierte que plataformas como Cardmarket permiten consultar precios aproximados y observar las fluctuaciones del mercado. No obstante, subraya la diferencia entre el coleccionismo sano y la fiebre especulativa. “Las cartas todavía siguen creando comunidades de jugadores, que es algo muy bueno”, defiende.
El problema surge cuando la demanda se dispara frente a una baja impresión. “Se ha creado una tormenta perfecta que hace que el valor explote por encima del precio normal y asequible”, explica el especialista. Además, recuerda que siempre habrá personas que creen que se harán ricas “en un periodo de seis meses por un cartón brillante, cuando normalmente no es el caso”.
Para Sánchez, el mayor error de los principiantes es buscar siempre la pieza más cara. “Se puede coleccionar de muchas formas, por ejemplo, buscando al mismo artista o el mismo Pokémon en todas sus versiones”, aconseja. Al mismo tiempo, el mercado sigue evolucionando con el asombroso crecimiento de One Piece o la aparición de nuevos juegos como Riftbound.
“Las cartas realmente se crearon para jugar, así que animo a aquellos que solo son coleccionistas a que prueben el juego. No todo es el dinero. Que vivan con ilusión la apertura del sobre y que disfruten del recuerdo”, agrega.
El impulso de los eventos deportivos
Finalmente, el fenómeno coleccionista también se nutre de la nostalgia deportiva. Este verano, los cromos del Mundial de fútbol han vuelto a demostrar su tirón. “Siempre en el Mundial los cromos de fútbol se ponen más de moda. Este año existía un ingrediente añadido: fue el último Mundial de Messi y Cristiano Ronaldo, lo que convierte sus últimos cromos con sus selecciones en piezas especialmente atractivas”, concluye Esaú Sánchez.