La música latina como herramienta de identidad y activismo
Rubén Blades y la herencia de la música comprometida
En 1978, Rubén Blades ya rendía homenaje a los pueblos hermanos de Latinoamérica con canciones como Plástico, donde cantaba: “de gente trabajando, buscando el nuevo camino… orgullosa de su herencia y de ser latino”. Blades no solo celebraba la cultura de la región, sino que construía un discurso de unidad continental que, cuarenta años después, sigue vigente.
Su álbum de 1984, Buscando América, combina salsa, rock, reggae y jazz latino, manteniendo un mensaje político y social contundente en un contexto histórico marcado por dictaduras y represión en el sur del continente. Rubén convirtió la música en crónica cultural y herramienta de conciencia social, un legado que sigue inspirando a nuevas generaciones de artistas latinoamericanos.
Bad Bunny: continuidad de una tradición de compromiso cultural
Cuarenta y dos años después, Benito Martínez, conocido mundialmente como Bad Bunny, ha llevado esa misma tradición al escenario global. Con su actuación en el medio tiempo del Super Bowl 2026, frente a más de 128 millones de espectadores, el artista de Puerto Rico presentó un espectáculo que trasciende lo musical: es activismo cultural, orgullo latino y declaración política.
Una semana antes, Bad Bunny hizo historia en los Grammy Awards, convirtiéndose en el primer artista en ganar Mejor Álbum del Año con una producción completamente en español, titulada Debí tirar más fotos. En su discurso, dedicó el premio a los inmigrantes y lanzó un mensaje directo contra las políticas de ICE en Estados Unidos.
Rubén Blades felicitó públicamente a Benito por su premio y por su valentía, destacando que “hay que tener convicción y valor para expresarse como lo hizo Bad Bunny”. Este gesto conecta la tradición de la música latina como herramienta de crítica social y visibilización de injusticias, desde los años 70 hasta la actualidad.
El poder transformador de la música en eventos globales
La actuación de Bad Bunny en el Super Bowl no solo mostró la fuerza del arte latino, sino también la importancia de plataformas globales para la difusión cultural y la defensa de los derechos humanos. La NFL permitió que su mensaje se exhibiera sin censura, demostrando cómo la música puede ser un vehículo de resistencia cultural y orgullo identitario.
Desde Rubén Blades hasta Benito Martínez, la música latina sigue siendo un puente entre generaciones, un instrumento de expresión política y una celebración de la identidad latinoamericana y boricua. En un mundo donde la libertad de expresión se enfrenta a restricciones y ataques a comunidades migrantes, la voz de estos artistas se convierte en una referencia universal de dignidad, multiculturalidad y compromiso social.
Imagen: https://lideresmexicanos.com/persona/los75-2025-benito-antonio-martinez-ocasio-bad-bunny