El Islote de Fermina acoge la evaluación de doce producciones marinas para coronar a la mejor sal del archipiélago.
La sal de Lanzarote se convierte esta semana en la anfitriona indiscutible de nuestro patrimonio gastronómico y costero. En concreto, un total de doce producciones canarias compiten en la octava edición del Concurso Oficial Agrocanarias 2026. Básicamente, se trata de un evento organizado por el Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria (ICCA) y el Cabildo insular para reconocer y promocionar las mejores elaboraciones artesanales de las islas.



El valor de la sal de Lanzarote y la soberanía alimentaria
El certamen reúne muestras procedentes de Gran Canaria, Fuerteventura, La Palma y nuestra propia isla. Durante la inauguración, el consejero de Agricultura del Gobierno de Canarias, Narvay Quintero, acompañado por el consejero insular Samuel Martín y el director del ICCA, Luis Arráez Guadalupe, destacó el enorme esfuerzo del sector. De hecho, Narvay Quintero afirmó que estas producciones artesanales están “estrechamente vinculadas al territorio y a la conservación de espacios de gran valor ambiental”. Por lo tanto, el concurso busca potenciar su valor y viabilidad frente al consumidor.
Por su parte, Samuel Martín subrayó la innegable importancia de esta actividad en nuestra historia rural. Asimismo, apostar decididamente por La sal de Lanzarote contribuye a reforzar la soberanía alimentaria y abre la puerta a la esperada recuperación de antiguas salinas abandonadas. Actualmente, Canarias cuenta con seis salinas activas que generan unas 2.700 toneladas anuales. Específicamente, la geografía conejera concentra el 56 % de toda la superficie productiva regional.
Jornada de productores en las Salinas de Janubio
Por otro lado, de forma paralela al concurso de cata ciega, se celebra la imprescindible Jornada de Productores. Seguidamente, expertos, investigadores y salicultores debatirán sobre diversificación, formación y el ansiado sello europeo de calidad diferenciada. Además de contar con ponentes destacadas como las investigadoras Katia Hueso y Macarena Castro, el encuentro se trasladará el viernes 18 a las emblemáticas Salinas de Janubio.
Finalmente, las empresas galardonadas en las distintas categorías (Mejor Sal Marina, Ecológica e Innovación) se anunciarán en las próximas semanas mediante un acto público. En definitiva, será entonces cuando descubramos si La sal de Lanzarote logra alzarse con el máximo galardón, demostrando al mundo que nuestra tradición sigue viva.
El impacto económico y turístico de las salinas canarias
En este sentido, es fundamental recordar que La sal de Lanzarote y del resto del archipiélago no solo destaca por su incalculable valor culinario, sino también por su impacto económico. Actualmente, el proceso artesanal de estas explotaciones permite elaborar la preciada flor de sal, escamas y sal húmeda, productos muy demandados. De hecho, los datos del sector revelan que la venta directa al consumidor representa más del 38 % del total, impulsada en gran medida por el turismo sostenible. Por consiguiente, estos espacios salineros se han reinventado con enorme éxito, ofreciendo visitas guiadas, talleres interactivos y experiencias gastronómicas únicas en sus propios restaurantes o cafeterías. Ciertamente, esta diversificación resulta vital para dar a conocer el minucioso trabajo de los salicultores, generar ingresos complementarios y garantizar la supervivencia de un oficio centenario que sigue moldeando la belleza de nuestro paisaje costero.