Por Alex Salebe Rodríguez
Con la presentación de la novela negra ‘El hotel de los juguetes rotos’, del escritor Miguel Aguerralde, justo en la fecha conmemorativa del Día de las Letras Canarias (21 de febrero), finalizó la provechosa zafra literaria de este segundo mes del año en el municipio de Yaiza.
Antes, había asistido a la presentación de los títulos ‘El emperador del Sáhara’ (Ediciones Remotas), novela que mezcla historia y ficción escrita por Jesús Giráldez; el poemario ‘A merced del alisio’, de Ignacio Romero; y la novela negra ‘Crímenes permanentes’, autoría de Víctor Bello. Todos ellos escritores residentes en Lanzarote, excepto Giráldez, que vive en la isla vecina de Fuerteventura.
Escritores con trayectoria que no viven de la literatura
El denominador común es claro: escritores que ya tienen un camino labrado en Canarias, en narrativa y/o poesía, pero que no viven de la literatura, como ocurre con la inmensa mayoría de los autores de los 90.000 títulos que anualmente se publican en España.
La docencia, investigación o gestión cultural suponen su actividad de sustento. Sin embargo, tampoco sería del todo exacto decir que escriben por amor al arte, porque escucharlos y hablar con ellos en las distancias cortas es saber que disfrutan de las horas que dedican a la escritura.
Evidentemente, las actividades profesionales condicionan la planificación y desarrollo creativo de sus obras, fundamentalmente por el tiempo. Concebir y escribir un libro puede tardar meses, años o muchísimos años. Además, muchos autores reescriben manuscritos que parecían finalizados porque no les satisface el resultado o por sugerencia editorial. Así funciona la industria.
Crear editoriales propias para seguir escribiendo
Se trata de un proceso tan complejo que lleva a algunos autores a decantarse por crear editoriales propias para ejercer control absoluto sobre su producción literaria.
Son conscientes de la sobrecarga de trabajo que implica decidir diseño de portada, revisión, impresión, distribución y seguimiento de ventas. Y todo ello no para ganar grandes cantidades de dinero, sino para recuperar costes y poder seguir invirtiendo.
Dos de los escritores invitados a Yaiza optaron por sello personal. Después de publicar con otras editoriales, Ignacio Romero creó Horizontes Atlánticos y Víctor Bello hizo lo propio con Caballos Azules. De momento, están satisfechos con la aventura y el objetivo es permanecer en el mercado abriendo las puertas a otros autores.
El papel de la lectura en la sociedad
El formato de presentación de ‘A merced del alisio’ fue una charla informal que mantuve con Nacho Romero en la Casa de la Cultura de Yaiza. Esbozamos el contenido de su tercer poemario y también hablamos del impacto de los libros en la sociedad.
Además, reflexionamos sobre cómo el sistema educativo debería contribuir más a la promoción de la lectura como herramienta vital del conocimiento, del gusto por las artes y la cultura, y base del pensamiento crítico.
En una reflexión autocrítica, Nacho decía que los escritores tienen el reto de saber llegar mejor a los potenciales lectores, especialmente a los jóvenes, “quienes disfrutan del conocimiento cuando se les presenta de otra manera”.
La educación y el hábito lector
Recuerdo que en mi época de estudiante de secundaria la lectura de libros era obligatoria para redactar análisis literarios. Al principio parecía un quebradero de cabeza, pero después entendimos que era un ejercicio necesario y productivo en nuestro crecimiento personal.
Sin embargo, hoy la apatía contagia y desde la comunidad educativa —madres, padres, equipos directivos, profesorado y administraciones públicas— no estamos haciendo lo suficiente para incentivar la lectura.
Los resultados de comprensión lectora del alumnado español en el programa PISA son preocupantes. Las competencias de nuestros jóvenes están por debajo de la media europea y esa realidad no la arreglan las redes sociales.
Decía José Martí que la educación es “poner al hombre a nivel de su tiempo”.
La cultura como motor del conocimiento
La actividad cultural es clave para alimentar la riqueza del conocimiento. Aunque parezca una obviedad, la realidad demuestra que vamos en dirección contraria.
La cultura es un complemento atractivo para que nuestros chicos y chicas exploren otras formas de aprendizaje fuera de las aulas y tengan más elementos de análisis. Necesitamos darles un empujoncito.
Solo en este ciclo literario de Yaiza pudimos ver cómo la narrativa y la poesía abordan temas de interés social como el racismo, el feminismo y el militarismo en ‘El emperador del Sáhara’; la crisis de identidad en ‘Crímenes permanentes’; o la defensa del patrimonio cultural de Lanzarote en ‘A merced del alisio’.
Conclusión
El valor de escribir no está únicamente en publicar libros, sino en construir pensamiento, memoria y cultura. Y, sobre todo, en seguir creando espacios donde la literatura siga viva.
“Alfabetización mediática” Por Alex Salebe Rodríguez