Danillo Ciafrei, renace con Autofilia
“He convertido mis problemas en canciones, y creo que pueden servir de medicina”
Danillo Ciafrei arrastraba muchas heridas del pasado cuando entendió que debía empezar a quererse a sí mismo. Así nació Autofilia, la nueva banda con la que ha regresado a la escena del rock, gracias a la insistencia de la que hoy es su mujer. Ella le ayudó a salir de un pozo oscuro de drogas y depresión, y a hablar abiertamente de muchos “traumas” de su infancia y de su juventud. Los que también impregnan el primer disco del grupo, “Saboreando Sales”. Y es que cree que “muchas veces, la cura está en el agua salada: llorar, transpirar o nadar en el mar”.
Aunque nació en Brasil, Danillo tiene acento italiano -por el origen de sus padres- y alma conejera, porque lleva más de media vida viviendo en Lanzarote. Concretamente, 22 de sus 38 años. Aquí formó su primera banda en 2009, Maldito Zurdo, pero se terminaron separando en 2015. Desde entonces se alejó de la música, al menos de cara al público. En la intimidad, su guitarra le seguía acompañando en los buenos y sobre todo en los malos momentos, hasta que conoció a Camila.
“Ella vivía en Fuerteventura y cada vez que iba a visitarla, yo llevaba mi guitarra. Íbamos a la playa, hacíamos un picnic y me ponía a tocar mis propias canciones”, recuerda. Fue ella quien le convenció de que esas canciones tenían algo especial. Quien le insistió hasta que consiguió que retomara su pasión. “Me metió de cabeza en esto y he vuelto con todo”.
El primer paso fue grabar un disco. En sus planes no estaba formar un nuevo grupo, así que contrató a un baterista y se fue a grabar a Tenerife, al estudio Arena Digital. Allí, los productores le animaron a dar el paso. “Yo de ti iría buscando banda, porque aquí tienes un proyecto”, le dijeron. Así empezó la búsqueda, y se incorporaron Luis Torrealba a la batería y, a la guitarra, Jesús Iglesias y Sergio Zambrano. Danillo aporta la voz y el bajo.
Los productores no se equivocaban: nada más salir el disco en 2025 les llamaron para participar en el Festival de Rock de San Ginés. “Fue nuestro primer concierto y fue muy buen estreno”, evoca. Desde entonces han participado en otras citas, como el Ragnarock Fest, que impulsaron ellos mismos en el Bar Valhalla, y la última el Festival Rock Music, un concierto solidario a beneficio de AFOL. Además, el pasado 27 de junio actuaron en Gran Canaria, en agosto lo harán en Madrid y para el próximo año ya tienen confirmada su actuación en un festival de rock de Cabo Verde.
“Poco a poco nos van saliendo cosas”, apunta Danillo, que sabe que aún les queda mucho camino, pero destaca que están “súper motivados” para recorrerlo. Además, tienen la vista puesta en Latinoamérica, donde todos tienen sus orígenes. De momento, ya aparecieron en una radio nacional en Colombia, y al día siguiente “se habían disparado” sus reproducciones en YouTube y Spotify. Pero ante todo, se definen como “una banda lanzaroteña” que espera conectar con las emociones del público y, quizá, ayudarle a gestionarlas y a que tengan un poco más de autofilia, que en griego significa amor por uno mismo.
Isabel Lusarreta
¿A qué suena el amor propio?
Autofilia es una mezcla de géneros. Tenemos canciones que son más poperas, canciones que son más punkarras, otras que son más metaleras, tenemos nuestras baladas también… Pero sobre todo son canciones muy personales. Hay canciones que hablan sobre los problemas internos que puede llegar a tener una persona, sobre las adicciones, sobre el miedo, sobre la angustia, sobre el desamor, sobre el amor… Hay una amplia temática que tiene mucho que ver con la autofilia, porque la vida me ha enseñado que antes de querer a una persona tienes que aprender a quererte a ti mismo, pero con equilibrio, porque demasiado amor propio es egocentrismo y poco amor es menospreciarte.

¿Qué papel juega la experiencia personal en las letras? ¿Hay más autobiografía o más observación de historias ajenas?
Son cosas que me han pasado. La vida es un aprendizaje y siempre estoy intentando ser mejor persona, pero he pasado etapas muy difíciles. Estuve muy mal de la mente, terminé cayendo en las drogas… Dejé de ser una persona sociable, me encerré dentro de mi casa y lo único que hacía era drogarme. También pasé por bullying en el cole de pequeño, por abusos sexuales y por una vida muy difícil en Brasil. Esas cosas hicieron que mis padres decidieran volver a Europa, porque mis abuelos les llegaron a robar la casa con nosotros dentro, nos secuestraron a mi hermano y a mí durante 48 horas. He tenido malas experiencias en el pasado y tengo traumas de pequeño, y todo lo que escuchas en “Saboreando Sales” son cosas que me han pasado. He convertido mis problemas en canciones.
Después de haber vivido experiencias tan duras, ¿no le resulta difícil hacerlas públicas?
Antes me lo guardaba. Yo siempre he callado todos esos temas, pero desde que empecé a ir a psicólogos y conocí a Camila, y a trabajar también con ella, me ha ayudado a liberar todo eso. Quieras o no, ahora es un peso menos que llevo dentro de mí. Al guardármelo, yo optaba mucho por encerrarme en casa y eso me llevaba a las drogas, pero al liberarlo, empecé a trabajar con mi persona y ahora he dejado todo eso y estoy muy bien, gracias a Dios. Me casé este año y estamos planeando tener hijos, cosa que hace unos años ni me pasaba por la cabeza.
“Queremos mostrar nuestras canciones y compartirlas, porque puede que haya muchas personas que se sientan identificadas”
Cuando uno empieza un proyecto suele imaginar un camino y luego la realidad va por otro. ¿Qué ha sido lo más inesperado que les ha ocurrido desde que nació Autofilia hace dos años?
Hemos recibido muchísimas críticas buenas por parte de los músicos locales, de amigos, también de productoras que nos escribieron intentando trabajar con nosotros… Pero estamos intentando crear algo independiente. Estamos muy contentos con este proyecto y todo este camino nos está sirviendo también de aprendizaje. Nos están surgiendo cosas, nos están llamando para conciertos y eso es lo que queremos. Queremos mostrar nuestras canciones y compartirlas, porque puede que haya muchas personas que se sientan identificadas, que hayan pasado por lo mismo que he pasado yo y puedo salvar vidas con estas canciones. Igual que hay bandas que me gustan y que me han ayudado muchísimo en mi vida, yo creo que mis canciones pueden servir de medicina también.
“Saboreando Sales” es su primer álbum. ¿Cómo vivieron la acogida de ese trabajo y cómo analiza el disco un año después? ¿Cree que están consiguiendo ese objetivo de conectar con las emociones del público?
Bueno, tenemos mucho que trabajar todavía. Nos falta mucho que conquistar y mucho que conseguir, porque todavía estamos en la etapa de hacernos un hueco en el panorama musical canario. Estamos empezando, poniendo bloques para llegar a donde queremos llegar, y cuantos más corazones alcancemos, mejor.
“Un lugar seguro” es uno de sus temas más representativos. ¿Qué es hoy para usted un lugar seguro?
Un lugar seguro es donde tengas paz mental. Si en tu entorno convives con personas que están bien, pero dentro de ti te falta algo, tienes que trabajar en eso. Tú tienes que conseguir esa paz mental en tu vida porque todo es mente. Yo he intentado suicidarme en un par de ocasiones y he aprendido que hay que cuidar mucho el estado mental, y de eso habla “Un lugar seguro”. Es una canción que habla sobre la introspección, el aprendizaje. Habla de una persona que se siente mal consigo misma, que aprende de los errores y del pasado y consigue ser mejor persona en el futuro. Yo he pasado por malos momentos en el pasado y estoy aprendiendo a ser mejor persona y puede que muchas personas se sientan identificadas con esta canción.
“La música comercial está comandando el mundo y debemos hacer huecos y tener más eventos apostando por el género rock”
¿Qué ha sido más difícil hasta ahora: escribir esas canciones o abrir puertas para que su música llegue a la gente?
Abrir las puertas. Tener una banda no es solamente escoger el mejor estudio de Canarias, grabar y ya está. Hay que luchar, igual que en un partido de fútbol: si estás parado y dejas que el otro equipo juegue, vas a perder. Tienes que correr y buscar el gol. Hay que trabajar juntos como un equipo, porque para eso somos una formación, y lo más difícil es hacerse el hueco, porque en Canarias hay muchísimo nivel, hay muchas bandas, hay muchos cantautores que deberían de estar en lo más alto y no están porque hay muchísima competencia.

“Organizamos el Ragnarock Fest porque acabábamos de sacar el disco y teníamos ese hambre de presentar, de actuar, de subirnos en un escenario”
¿Hay algún festival de Lanzarote, o de otro lugar, donde le haría especial ilusión tocar y todavía no lo han hecho?
Me haría mucha ilusión tocar en Sonidos Líquidos por segunda vez. Yo estuve tocando en el año 2014 con mi anterior banda y me pareció hermoso, fue una experiencia única. El atardecer, el público que atrae este festival, es algo increíble. Me gustaría mucho tocar ahí con Autofilia y también me hace mucha ilusión tocar en Arrecife en Vivo. Hablo de festivales locales porque tengo que empezar por aquí: pienso que tengo que conquistar primero a la gente local, hacerme un hueco y después ya pensar en salir fuera.
Están trabajando ya en un nuevo disco, ¿qué pueden adelantar? ¿Qué viene después de “Saboreando Sales”?
Estamos componiendo canciones nuevas y de hecho ya tenemos como para grabar otro disco, pero vamos a esperar a terminar la promoción del primero, porque salió a la luz hace un año y poquito y todavía está fresco. Tenemos conciertos pendientes y queremos llevar este álbum a la península y también entre islas. Estamos yendo con calma y sin prisas, porque lo que queremos es seguir con la esencia de la banda y cuando grabemos, lo que vamos a intentar es hacer un disco mejor que “Saboreando Sales”.
Lanzarote está viviendo un momento potente a nivel de festivales grandes, pero muchas bandas locales siguen fuera de esos circuitos. ¿Qué creen que falla o qué falta?
Yo creo que sigue habiendo pocos eventos en la isla, pocos festivales, porque las bandas lanzaroteñas tienen un nivel muy alto y no hay espacio para todos. Pero yo soy partidario de tener paciencia y esperar. En nuestro caso, aunque somos músicos experimentados, somos una banda nueva, recién creada, y somos conscientes del nivel que hay en Lanzarote. Hay que seguir trabajando duro, seguir componiendo para que nos sigan abriendo puertas.
Autofilia ha impulsado iniciativas propias como el Ragnarock Fest, junto al Valhalla Bar de Costa Teguise. ¿Surgió como una necesidad de crear su propio circuito?
Exacto. Nosotros organizamos el Ragnarock porque acabábamos de sacar el disco y teníamos ese hambre de presentar, de actuar, de subirnos en un escenario. El año pasado actuamos en las fiestas de San Ginés, pero necesitábamos más y decidimos contactar con bandas de diferentes islas para organizar algo en Lanzarote. Lo organizamos en Valhalla, que es una sala que está promoviendo muchos conciertos últimamente, con la idea de impulsar nuevos eventos en la isla, para que las bandas de rock puedan tener locales donde exponer su material. Lo ideal sería que hubiese más salas, porque el género cada año que pasa va cayendo más en el olvido. La música comercial es lo que está comandando el mundo y pienso que debemos hacer huecos y tener más eventos apostando por el género rock.
“Antes me guardaba estos temas, pero hablarlo me ha ayudado a liberar muchos traumas de la infancia. Es un peso menos que llevo dentro de mí”
¿Y va a tener continuidad ese festival?
La primera edición fue súper exitosa. Vendimos más de 100 entradas, llenamos la sala y las bandas que vinieron de fuera volvieron a sus islas súper contentos, así que tenemos en mente hacer una segunda edición.


