La Canariedad: Cuando un pueblo recuerda quién es
Por Oswaldo Betancort, presidente del Cabildo de Lanzarote.
En vísperas de la celebración del Día de Canarias, no quisiera dejar pasar la ocasión para hacer una reflexión con la mirada algo más distante. En primer lugar, es necesario recordar lo ocurrido hace unas semanas en torno al buque Hondius y la gestión de la crisis sanitaria. Creo firmemente que aquello no fue solo una polémica política ni una controversia mediática más. Por el contrario, funcionó como un espejo en el que muchos canarios, lanzaroteños y gracioseros volvimos a mirarnos de frente.
Mientras algunos sectores optaban por la caricatura y el desprecio, el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, logró proyectar una imagen que ha trascendido el Archipiélago. Su defensa de esta tierra se basó en la mesura, la inteligencia y la firmeza institucional. Pero, sobre todo, lo que logró fue algo mucho más importante: el despertar de la canariedad, una conciencia de pertenecer a un pueblo con identidad propia y orgullo de pertenencia que quizá llevaba demasiado tiempo dormido.
Identidad, peso político y transformación social
Esta reacción de defensa de nuestra dignidad como pueblo aglutinó, a lo largo y ancho de las ocho islas, un sentimiento generalizado de respeto hacia quienes somos, más allá de las siglas partidistas. No debemos olvidar que somos un pueblo solidario, como bien hemos demostrado en Lanzarote, tantas veces convertida en puerta de entrada de la inmigración. Asimismo, ese sentimiento de la canariedad ya encontró en el pasado una expresión sólida, cuando las fuerzas nacionalistas lograron situar los intereses del Archipiélago en el centro de las negociaciones decisivas en Madrid.
Por ello, como presidente del Cabildo de Lanzarote, hoy considero urgente recuperar y fortalecer ese orgullo. Reivindico ese “modo canario” de ser y estar, basado en la serenidad, la capacidad de diálogo y la prudencia. En este contexto, entender la transformación sociológica de nuestra tierra es una realidad que no podemos eludir. En apenas 25 años, Lanzarote ha experimentado un crecimiento poblacional cercano al 70 %. Debido a que la mitad de quienes vivimos aquí hoy no ha nacido en la isla, nos enfrentamos al reto apasionante de construir una identidad abierta e integradora.
Lanzarote y La Graciosa: El valor universal de lo singular
Si hay un lugar donde esa singularidad expresada en la canariedad se manifiesta con intensidad, ese es nuestro territorio. Somos Reserva de la Biosfera y Geoparque Mundial. Además, recientemente Lanzarote ha sido reconocida por Naciones Unidas (FAO) como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM). De este modo, nos convertimos en la primera isla europea en recibir este galardón por un modelo agrícola único, fruto del ingenio de generaciones de campesinos sobre la tierra volcánica.
“Precisamente aquello que nos hace diferentes es también aquello que posee un valor universal. Es el espíritu del legado visionario de nuestro lanzaroteño universal, César Manrique, quien supo entender que el verdadero progreso solo es posible cuando se protege el alma de un territorio”.
Herramientas para cohesionar nuestra memoria colectiva
Por consiguiente, desde el Cabildo de Lanzarote impulsamos iniciativas clave como Raíces Atlánticas: la Feria de las Tradiciones de Lanzarote y La Graciosa. A través de este encuentro, reivindicamos nuestros oficios, nuestra gastronomía y nuestra memoria compartida. De igual forma, hemos iniciado el procedimiento para proteger el Juego del Palo como Bien de Interés Cultural Inmaterial, al tiempo que reforzamos el convenio con la Lucha Canaria para llenar los terreros de las islas.
Finalmente, debemos aprovechar esta renovada conciencia colectiva de lo que significa ser canario. La identidad no divide; la identidad cohesiona. El archipiélago seguirá evolucionando, pero ojalá sepamos hacerlo sin perder nunca aquello que nos hace únicos. Depende exclusivamente de nosotros, porque los pueblos, cuando recuerdan quiénes son, dejan de pedir permiso para ocupar el lugar que les corresponde.