De la sequía al aluvión: medio siglo de honores y distinciones en Lanzarote
Isabel Lusarreta
“Al ser nombrado hijo adoptivo de esta querida isla, contraigo con ustedes una eterna deuda de gratitud”. Estas fueron las palabras que pronunció Antonio Avendaño Porrúa hace más de medio siglo, al convertirse en el primer Hijo Adoptivo de Lanzarote. El acto de homenaje se celebró en julio de 1969, aunque no se dejó constancia en el Registro Especial de Nombramientos y Distinciones Honoríficas del Cabildo. Sin embargo, sí da fe de esa entrega la hemeroteca de la época. En las crónicas que publicaron diarios como Antena y el Eco de Canarias, se reconocían las aportaciones de Avendaño Porrúa a Lanzarote durante los seis años en los que ocupó el cargo de gobernador civil.
Después, tuvieron que pasar casi tres décadas para que la Corporación insular volviera a reconocer a las personas que habían jugado un papel destacado en la historia de la isla. En base al Registro oficial, los primeros en recibir el máximo galardón que otorga el Cabildo, en este caso como Hijos Predilectos, fueron César Manrique y José Ramírez Cerdá, ya en 1995, y en ambos casos a título póstumo.
Juan Santana se ha convertido en el décimo Hijo Predilecto de la isla, entrando en la lista que iniciaron César Manrique y Pepín Ramírez
Desde entonces, solo una docena de nombres más se han sumado a esa lista de hijos predilectos y adoptivos, que se ha duplicado en los últimos años. A ella se acaban de incorporar tres personas más: el político Juan Santana a título póstumo, como Hijo Predilecto, y Kenneth Gasque, Liz y Larry Yaskiel como Hijos Adoptivos. Sin embargo, las deudas con la historia siguen siendo muchas. A día de hoy, ni siquiera uno de los lanzaroteños más ilustres, el escritor, periodista y pensador José Clavijo y Fajardo, de cuyo nacimiento se cumplen tres siglos este año, cuenta con la designación de Hijo Predilecto de la isla.
El inicio del cambio
El Reglamento de Honores y Distinciones del Cabildo se modificó hace cuatro años, precisamente con el objetivo de impulsar estos reconocimientos. Desde su creación habían transcurrido más de 50 años y en ese tiempo solo se había reconocido a 16 personas en distintas categorías: seis Hijos Predilectos, cuatro Hijos Adoptivos, cuatro Medallas de Oro y dos Asesores Honoríficos.
Lo que sí había es muchos expedientes que comenzaron a tramitarse y quedaron inconclusos. Uno de ellos, el del hombre que moldeó con sus manos las ideas de César Manrique, Luis Morales, que también sigue sin ser reconocido como Hijo Predilecto de la isla. Además, hasta ese año 2022 no había sido reconocida ni una sola mujer.
“A la vista de todo ello, cabe preguntarse si el primer Reglamento y sus posteriores versiones han logrado cumplir sus fines, como lo evidencia el escaso número de personas galardonadas”, señalaba la exposición de motivos de esa última modificación. Su objetivo era “saldar de una vez esta vieja deuda contraída con los mejores hijos e hijas de esta tierra, hayan nacido o no en ella, aún en vida o hayan fallecido”.
Para ello, se introdujeron varios cambios. El primero, la posibilidad de realizar una convocatoria anual de Honores y Distinciones, que hasta entonces se entregaban de forma aislada, en actos puntuales convocados al efecto. Además, se eliminó el límite máximo de Honores y Distinciones que podían entregarse a personas en vida y se introdujo la perspectiva de género, para que hubiera paridad entre hombres y mujeres en la concesión de estos galardones.
En los últimos cinco años han sido nombrados cinco Hijos Predilectos, los mismos que en los 50 años anteriores
En cuanto a la Medalla de Oro, se sustituyó por otras dos: el Timanfaya de Oro y el Jameo de Oro, detallando los distintos ámbitos en los que podían otorgarse. El Timanfaya de Oro tiene una categoría de artes y otra de ciencias, mientras que el Jameo de Oro puede reconocer méritos en once ámbitos.
Además, se mantuvo la figura de Asesor Honorífico del Cabildo, destinada a personas que hayan sido empleados públicos de la Corporación durante al menos diez años, y que presenten una distinguida hoja de servicios profesionales. Hasta ahora solo han sido designados tres: Domingo Delgado Morín y Rafael Acuña Morales en 2014, y Antonio (Toñín) Ramos en 2024.
Controversias
Las controversias políticas también han frenado en muchas ocasiones la entrega de estos reconocimientos. De hecho, aunque el nuevo Reglamento aprobado hace cuatro años establecía la posibilidad de realizar una entrega anual, desde entonces solo se ha celebrado una. La próxima tendrá lugar el próximo 25 de junio, tras haber sido aprobadas en Pleno de las candidaturas propuestas. Aun así, el cambio ha sido radical: en cuatro años se han entregado más distinciones que en el medio siglo anterior.
“Con casi 20 años de retraso, César ya es Hijo Predilecto de Lanzarote”, publicaba la prensa en septiembre de 1995. El expediente se había iniciado 17 años antes, bajo la Presidencia de Antonio Lorenzo, pero nunca se culminó. La actitud crítica de Manrique con los derroteros que estaba tomando la isla había incomodado a muchos políticos, que frenaron su nombramiento durante años. Finalmente, tras su muerte, el Cabildo le hizo justicia. Junto a él, ese día también fue nombrado Hijo Predilecto su amigo de la infancia, José (Pepín) Ramírez Cerdá, que presidió el Cabildo entre 1960 y 1974, en una de las etapas más fructíferas que ha vivido la isla. Bajo su mandato, entre otras cosas, se impulsó la creación de los Centros Turísticos.
“Sabiendo lo que César y Pepín han hecho por Lanzarote, ha sido una pena que no lo hayan hecho en vida, porque esto les hubiese gustado y llenado de orgullo”, declaraba Juana Manrique en aquel acto, al recoger el galardón en nombre de su hermano. El hijo de Pepín Ramírez y presidente de la Fundación César Manrique, José Juan Ramírez, dejaba un mensaje similar: “Todo el mundo tiene en la boca la palabra tristeza porque César no está aquí, esa es la realidad”. Aun así, añadía que “por fin, la clase política reconoce lo que el pueblo de Lanzarote reconoció hace mucho tiempo”.
Los diez Hijos Predilectos
Cuatro años después del reconocimiento póstumo a Manrique y Ramírez, llegó el siguiente: en 1999 fue nombrado Hijo Predilecto el médico José Molina Orosa, que también da nombre al hospital de la isla. A él se sumó en 2004 el artista Pancho Lasso, cuyo nombre también quedó ligado a una institución de referencia, como es la Escuela de Arte. Después, llegó otro parón de una década. En 2013 fue designado Hijo Predilecto el artesano Juan Brito; y en 2021 Federico (Ico) Arrocha, una de las grandes voces del folclore de Canarias.
Tras el cambio del Reglamento en 2022, hubo un primer intento de concesión de Honores y Distinciones que no prosperó, por la controversia que despertó una de las candidaturas, concretamente al Jameo de Oro social. En 2024 se retomó, ya con el actual grupo de gobierno, y ese año tres personas recibieron el título de Hijos Predilectos: el reconocido folclorista Antonio Corujo Tejera, el físico Blas Cabrera Felipe, considerado el padre de la física moderna en España, y Sebastiana (Chana) Perera, que fue la primera mujer que ocupó la Presidencia del Cabildo y también la primera en recibir este galardón.
A ellos se ha sumado este año el ex alcalde de Haría y ex consejero del Cabildo por Coalición Canaria, Juan Santana, que falleció en agosto del pasado año. Según el grupo de gobierno del Cabildo, este galardón a título póstumo es un “reconocimiento a su trayectoria vinculada al desarrollo social, cultural y económico de la isla”.
Los Hijos Adoptivos
En cuanto a los Hijos Adoptivos, el primero que consta formalmente en el Registro es uno de los vecinos más ilustres que ha tenido la isla: José Saramago. El escritor portugués recibió este reconocimiento en 1997, cinco años después de fijar su residencia en la isla y un año antes de recibir el Premio Nobel de Literatura.
Lanzarote solo había designado seis Hijos Adoptivos y ahora acaban de sumarse tres más: Kenneth Gasque y Liz y Larry Yaskiel
El siguiente en convertirse en Hijo Adoptivo fue otro miembro del equipo que hizo posible los Centros Turísticos, Jesús Soto, que recibió el galardón en el año 2002. Le siguieron Agustín Pallarés Padilla e Ildefonso Aguilar en 2016. El primero, por su labor como investigador del patrimonio histórico y cultural de Lanzarote y el Archipiélago Chinijo, que inició como autodidacta y le convirtió en “referente indiscutible en el trabajo de recopilar, indagar y argumentar la toponimia de Lanzarote y sus islotes”. El segundo, por su “dilatada trayectoria caracterizada por su coherencia ética y estética con la contemporaneidad y el territorio insular, en diferentes facetas artísticas como la pintura, la música, la fotografía, las instalaciones multimedia o las intervenciones artísticas en el espacio natural de Lanzarote”.
Ya en 2024, tras el cambio de Reglamento, fue designada la primera mujer como Hija Adoptiva de la isla: la arqueóloga Inés Dug Godoy, destacando que su trabajo “ha puesto en valor las raíces históricas de la isla”. Ahora, a la lista se acaban de sumar Kenneth Gasque, “por su contribución a la proyección internacional de Lanzarote a través del deporte”; y Liz y Larry Yaskiel, “por su labor durante más de cuatro décadas en la comunicación dirigida a la comunidad anglosajona residente y visitante”, como responsables de la revista en inglés Lancelot Island Journal.

Medallas, Jameos y Timanfaya
Si en los últimos cuatro años se ha incrementado el número de hijos adoptivos y predilectos, con el resto de galardones el aumento ha sido exponencial. Hasta 2022 solo se habían entregado cuatro Medallas de Oro: al geólogo e investigador Vicente Araña Saavedra en 2003, el científico Ricardo Vieira Díaz en 2006, a la Escuela de Arte Pancho Lasso en 2013 y a Luis Morales Padrón en 2017, un mes antes de su muerte, aunque para él se reclamaba entonces y se volvió a solicitar después una distinción mayor.
Solo en 2024, cuando se sustituyó la Medalla de Oro por el Timanfaya y el Jameo de Oro, se entregaron en total trece, multiplicando por tres los galardones de esta categoría concedidos en 60 años. Con el Timanfaya de Oro a las Artes se volvió a distinguir al artista Ildefonso Aguilar, y con el Timanfaya de Oro en la categoría de Ciencias, a la ingeniera e investigadora María Díaz Martín, por liderar proyectos clave en la Plataforma Oceánica de Canarias.
Los once Jameos de Oro, en sus distintas categorías, fueron ese año para la Asociación Salud Mental El Cribo (social), el Grupo Cabrera Medina (económico), el árbitro Alejandro Hernández (deportivo), el comunicador Francisco José Navarro (cultura tradicional), el Club La Santa (turístico), los bomberos de Lanzarote (humanitario), el fotógrafo y reportero Alberto Hugo Rojas (solidaridad internacional), la Asociación Mercedes Medina (educativo), el biólogo marino Vidal Martín (sostenibilidad), la Asociación Adepsi (igualdad) y las Salinas de Janubio (patrimonio cultural).
Además, este año se han otorgado otras 13 distinciones, que se entregarán junto a los títulos de hijos adoptivos y predilectos en un acto en Jameos del Agua. El Timanfaya de Oro en Artes irá para el escritor Félix Hormiga a título póstumo, mientras que en Ciencias lo recibirá Mar Carretero Castrillo, cuya labor científica ha sido reconocida por el descubrimiento de estrellas fugitivas de la Vía Láctea.
Hasta el año 2024, ni una sola mujer había sido reconocida con los Honores y Distinciones del Cabildo
Los once Jameos de Oro han sido concedidos a Adislan (social), Bodega La Geria (económico), Hecher Sosa (deportivo), los Ranchos de Pascua (cultura tradicional), la Asociación Insular de Guías de Turismo de Lanzarote (turístico), Salvamento Marítimo (humanitario), Ana Carrasco (sostenibilidad), Cristina Martel (solidaridad internacional), la UNED Lanzarote (educativo), el Club de Lucha Femenino Tinecheide (igualdad) y el sector camellar de Lanzarote (patrimonio cultural).
Las décadas de sequía han dado paso a un aluvión de reconocimientos, con más de 30 honores y distinciones en dos años, aunque la isla sigue teniendo deudas pendientes.


Timanfaya de Oro 2024 – Fotografía: ©Carlos Reyes

Fotografía: ©Jesús Betancort
Expedientes, deliberaciones y votaciones secretas
Los Honores y Distinciones que otorga el Cabildo de Lanzarote tienen como finalidad “reconocer y premiar especiales merecimientos, beneficios señalados o servicios y acciones extraordinarios en favor de la isla”. Las propuestas pueden partir de la Presidencia o de un área concreta del Cabildo; de al menos tres consejeros o consejeras del Cabildo; de una entidad, institución o corporación de la isla de reconocido prestigio; o de una petición firmada por al menos cien personas residentes en la isla.
Todas las actuaciones llevadas a cabo en el expediente tienen “carácter estrictamente reservado y secreto”, y también lo son las votaciones. Primero se debate en Comisión, a puerta cerrada. Después, se lleva a un Pleno extraordinario, convocado exclusivamente para este fin. En la sesión plenaria, la votación también es secreta y no se realiza a mano alzada, sino depositando papeletas en una urna.
Para los nuevos galardones que acaban de aprobarse, la sesión extraordinaria del Pleno se celebró el pasado 28 de mayo, ratificando los nombres que ya se habían aprobado previamente en Comisión, a propuesta del grupo de gobierno.