La autora mexicana presenta Malacría y reflexiona sobre memoria, lenguaje y herencia emocional
Por Alfonso Mareschal
La escritora mexicana Elisa Díaz Castelo (Ciudad de México, 1986) visita Santa Cruz de Tenerife con motivo de la presentación de su primera novela, Malacría (Sexto Piso, 2026), una obra que indaga en la herencia del dolor, los silencios familiares y la complejidad de los vínculos entre generaciones.
En el entorno del Parque García Sanabria, en plena celebración de las Fiestas de Mayo, la autora comparte su visión sobre la escritura, el lenguaje y el papel de la literatura en un mundo contemporáneo marcado por la incertidumbre.
“La escritura renueva el mundo”
Para Díaz Castelo, el acto de escribir implica una transformación profunda de la realidad:
“La escritura se parece a una temporada de lluvias… hace que todo brille y parezca como recién hecho; ese es el papel del escritor: renovar el mundo”, afirma.
Su novela construye una historia atravesada por tres generaciones de mujeres —abuela, madre e hija— donde el pasado y los secretos familiares siguen influyendo en el presente.
Una novela sobre la herencia del dolor
La autora define Malacría como un relato centrado en la transmisión emocional:
“Va sobre la herencia del trauma, sobre cómo esos dolores, si no se relatan, no terminan nunca y se repiten en cada generación”, explica.
En este sentido, subraya el peso cultural del silencio dentro de muchas familias, especialmente entre mujeres, como mecanismo de protección.
Literatura, lenguaje y realidad
Díaz Castelo plantea una reflexión profunda sobre el lenguaje como herramienta de interpretación del mundo:
“El significado no está allá afuera, esperando a que lo encuentres; eres tú quien tiene que construirlo constantemente”, señala.
La autora combina en su obra elementos narrativos, poéticos y científicos, explorando cómo distintos lenguajes —literarios, científicos o cotidianos— pueden dialogar entre sí.
Entre la poesía y la narrativa
Con una sólida trayectoria como poeta, la escritora reconoce el desafío que ha supuesto dar el salto a la novela:
“La novela es muy celosa, requiere mucha dedicación y no deja margen para nada más”, afirma.
Aun así, considera que este proceso le ha permitido llegar a un público más amplio y explorar nuevas formas de expresión.
El lenguaje como territorio común e intransferible
Además de escritora, Díaz Castelo es traductora literaria, lo que influye directamente en su concepción del lenguaje:
“En el fondo, todos hablamos un idioma único e intransferible, y el amor nos condena a una infinita labor de interpretación”, reflexiona.
El papel de la literatura en tiempos contemporáneos
Para la autora, la literatura oscila entre el orden y el caos, ofreciendo al mismo tiempo sentido y cuestionamiento:
“Un buen poema no puede ser previsto. El lenguaje poético tiene un elemento de desorden que lo hace más significativo”, explica.
Escritura, disciplina y libertad
Sobre el proceso creativo, Díaz Castelo lo compara con un equilibrio entre estructura y libertad:
“La escritura sería como un jueves: tiene disciplina, pero también la cercanía de un espacio abierto para el gozo”, concluye.
📸 Imagen de cabecera tomada por Gilberto Gallo y cedida por la autora.
Entrevista completa en: https://revistapopper.com/2026/05/03/elisa-diaz-castelo-malacria-entrevista/
✍️ Autor: Alfonso Mareschal, (Santa Cruz de Tenerife, 1995), graduado en Derecho y Periodismo, con experiencia en medios como Esquire, Cadena COPE, El Mundo o la revista FronteraD, y coautor del libro de entrevistas #SoyPeriodista (CEU Ediciones, 2019). Como escribió Valle-Inclán en Luces de Bohemia, cree que «el periodismo es travesura, lo mismo que la política: son el mismo círculo en diferentes espacios».

